Esmeralda Chaves: la funcionaria que todo lo puede

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 24 de marzo de 2021
Retrato de Esmeralda

Retrato de Esmeralda

Para construir una casa primero se prepara el terreno, se hacen las zanjas, se ponen los cimientos. Después se realizan los sistemas de pisos, se levantan paredes, se construyen los techos. Esmeralda Chaves, con sus manos de mujer fuerte, construyó sola la casa en la que vive. Con sus manos sacó niveles, hizo las zanjas y pegó cada bloque de concreto. Lo hizo todo sola por necesidad, pero también por el entendimiento de que todo es posible cuando uno así lo quiere. Esmeralda tiene 11 años de trabajar en EARTH, pasó nueve de esos años en la Finca Integral Orgánica (FIO), en la que se dedicaba a cortar los pastos, al cultivo de cacao y a trabajos de mantenimiento. En esos años, aprendió a hacer de todo, a arreglar cualquier cosa y a buscar soluciones para los problemas cotidianos.

Actualmente, se desempeña como funcionaria en la Finca Pecuaria, en la que se encarga de ordeñar diariamente a más de 60 vacas y a la crianza de 27 terneros. Ella es, sin duda, inspiración para otras mujeres que rompen estigmas con el fin de apropiarse de cualquier espacio y oficio. “Alguien me dijo una vez que yo tengo dos manos, dos ojos y dos piernas igual que cualquier hombre. No soy diferente, tal vez no tengo la misma fuerza física, pero si la misma inteligencia para resolver y hacer las cosas. Creo que hay que animarse a aprender a hacer de todo y siempre de la mejor manera posible”, cuenta.

Esmeralda trabaja en la Finca Pecuaria de EARTH

Esmeralda trabaja en la Finca Pecuaria de EARTH

Desde que era una niña, Esmeralda soñaba con la vida en el campo aún y cuando vivía en la ciudad de San José. A los 16 años, su familia se mudó a Pocora, una comunidad aledaña al Campus Guácimo,  y desde entonces, ella ha trabajado en espacios verdes que le permiten estar conectada con la naturaleza y la ruralidad. Dice con firmeza que no se imagina otra vida ni otro oficio, que es feliz dedicando su tiempo al trabajo en el campo y aprendiendo todos los días cosas nuevas en el entorno multicultural de EARTH. Esmeralda trabaja mano a mano con las y los estudiantes y junto a ellos, se genera un proceso de aprendizaje mutuo y de retroalimentación constante. Su relación está basada en el respeto.

Ella es también un ejemplo de superación. Construir su propia casa le tomó cuatro años, lo hizo sola por la falta de recursos para pagar la mano de obra pero confiando siempre en sus capacidades. En los primeros dos, Esmeralda se repartía el tiempo entre el trabajo en las fincas de EARTH, en el trabajo físicamente demandante de la construcción, en sus estudios de secundaria y en su labor como madre.

Como los estudiantes, ella usa una bicicleta para moverse por el campus.

Como los estudiantes, ella usa una bicicleta para moverse por el campus.

“La casa propia fue un proyecto de años de esfuerzo y sacrificios. Me tomó mucho tiempo construirla porque lo hacía después del trabajo. Los primeros dos años iba al colegio de noche, entonces trabajaba en EARTH de 6 a.m. a 2 p.m., luego trabajaba tres horas diarias en la construcción y después me iba a clases”, comenta. Además, Esmeralda es una madre dedicada de una joven de 15 años a quien busca darle todas las oportunidades para que pueda soñar, educarse y crecer como persona.

En el mes en que conmemoramos a las mujeres y sus luchas, queremos agradecer a Esmeralda por la devoción que pone en cada una de sus labores, por enseñarnos que no hay límites para alcanzar un sueño y por mostrarnos con su ejemplo que un mundo inclusivo y equitativo, es posible.