Del bosque a la mesa

Archivado en: Noticias EARTH
Fecha: 28 de octubre de 2019

En junio del 2019, cuatro estudiantes de EARTH llegaron a un cuarto de hotel lleno de gente que venía a competir y buscar soluciones para una misma premisa: el desarrollo de un sistema de recolección de datos para las prácticas agrícolas responsables con la biodiversidad en los sectores piñeros y bananeros. Se sorprendieron cuando se dieron cuenta de que ellos cuatro eran los únicos estudiantes de agronomía. Decidieron que era una buena oportunidad para unirse a profesionales de otras áreas, todas relacionadas con tecnología, para comenzar un proceso de retroalimentación que los llevaría a salir del lugar como los ganadores de la competencia.

fotografía de un grupo de 4 personas, abrazadas, sonriendo, dentro de edificio

Estudiantes en evento Hack The Farm

Malcolm Porteus González (Promoción 2019, Costa Rica), Marco Oliveira Bellotti (Promoción 2019, Brasil), Raquel Guimaraes Alves (Promoción 2019, Brasil) becada de la Fundación Mastercard, y Víctor Quezada Ramón (Promoción 2019, Ecuador), trabajaron sin parar, durante 48 horas, para plantear las mejores soluciones en la competencia Hack The Farm, una iniciativa que se lleva a cabo en el marco del Programa del Campo al Plato de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ).

Los equipos participantes se dividieron en dos categorías: senior para empresas y junior para estudiantes. Víctor y Raquel trabajaron junto al equipo de la empresa NW Consulting Services; Marco y Malcolm trabajaron de la mano con dos estudiantes de la Universidad Cenfotec. Era la mezcla perfecta, ellos aportaban los conocimientos agrícolas necesarios y sus aliados trabajaban en el desarrollo de un software y una aplicación móvil atractiva y de fácil acceso para los consumidores.

Además, tuvieron la oportunidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos durante la investigación de sus Proyectos de Graduación, que se han desarrollado en conjunto pero con enfoques diferentes. Los estudiantes han convertido una parcela del Campus de Guácimo de la Universidad EARTH, antes utilizada para la producción de pasto rotativo destinado a la ganadería, en un espacio de producción agroecológica multiestrato, teniendo como principal cultivo al cacao.  Marco y Malcolm han estudiado la conversión de la parcela y han trabajado en el diseño espacial, en la recopilación de datos y en la investigación técnica. Raquel y Víctor, por su parte, han trabajado en la parte socioeconómica de la conversión.

“Hicimos un estudio de campo para valorar los sistemas aplicados y saber cómo es la productividad, la eficiencia, la rentabilidad y el uso de los recursos naturales. Queremos hacer mediciones justas para que un pequeño productor pueda saber qué tan viable y rentable es aplicar un modelo agroecológico multiestrato. También queremos medir los impactos ambientales y socioeconómicos que este modelo puede tener en una comunidad” menciona Víctor.

Este proyecto implica cambiar algunos de los parámetros utilizados en la agricultura tradicional para aprovechar al máximo las áreas en las que se pueden producir alimentos y, al mismo tiempo, conservar y proteger la biodiversidad de ese espacio. Un sistema multiestrato simula la estructura de un bosque natural. Toma en cuenta los estratos bajo, medio y alto dentro de la dinámica agroforestal. Esto permite una mayor productividad y también una mayor conservación de los suelos y la biodiversidad. Todos ganan: el productor, el consumidor y el medio ambiente.

El trabajo arduo, innovador y vanguardista que Malcolm, Raquel, Víctor y Marco han desarrollado por meses, comienza a dar frutos. Sus Proyectos de Graduación pueden ser replicables en otros espacios, aunque afirman que no es una receta que se pueda aplicar siempre de la misma manera. Es necesario un estudio previo para medir las posibilidades de cada terreno. Los estudiantes han utilizado la tecnología y el manejo de datos para que estos procesos de investigación sean más asequibles para otras personas.

Fotografía de cuatro personas, sonriendo, al aire libre, vegetación a los lados.

Estudiantes en las oficinas de SAP, Brasil.

Al ser nombrados los ganadores de la competencia Hack The Farm en ambas categorías, tuvieron la oportunidad de viajar a Brasil para ser parte de una capacitación impartida por SAP, una compañía de software multinacional. Desde la competencia y hasta Brasil, los jóvenes recalcaron la importancia de la tecnología para desarrollar proyectos agroecológicos y agroforestales.

“En nuestras propuestas en Hack The Farm, queríamos seguir la ruta de un producto desde su origen en el campo o en un bosque, hasta el mercado al que llega el consumidor. Para eso, usamos sistemas SAP para marcar la trazabilidad de los datos. Es muy importante que la información que llega al consumidor sea clara, concisa y no tan técnica. Durante la capacitación en Brasil entendimos que la creación de estos sistemas sirven para concientizar a la gente sobre las formas de consumo. Con toda esta experiencia creemos que, usando una aplicación móvil atractiva y accesible, podemos huir del mundo de las certificaciones y ser más transparentes”, dice Marco.

Es así como, a través de un modelo agroecológico alternativo y el uso de los datos y la tecnología, los cuatro estudiantes esperan cambiar las formas tradicionales de cultivar la tierra, la conciencia de consumo y las prácticas ambientales para poder transformar comunidades enteras