En su niñez y juventud, los hermanos Daniel (Promoción 2004) y David Villegas (Promoción 2008) fueron testigos del conflicto armado en Colombia. Sus padres, con la esperanza de proteger a sus hijos, decidieron mudarse a una zona rural en las afueras de Medellín. Fue ahí en donde ambos hermanos comenzaron a acercarse a un estilo de vida que les maravillaba por su sencillez y riqueza natural, pero que también les concernía por las carencias y la falta de oportunidades. Como ellos mismos dicen, fueron sus padres quienes imprimieron en su ADN una mirada crítica y empática sobre las realidades propias y ajenas. 

Daniel fue el primero en llegar a EARTH y David, al ver lo que su hermano hacía en la Universidad, decidió seguir sus pasos. Ambos tenían la misma vocación: querían trabajar en el desarrollo de las comunidades rurales mediante la agricultura, una de las actividades económicas más importantes de su país. Siendo estudiantes, ambos alimentaron su empatía. Aprendieron a relacionarse con compañeros de culturas completamente distintas, con campesinos de diferentes comunidades rurales, con profesionales y profesores de alto perfil y con algunos de los donantes que hacen posible la misión de EARTH. Esto les dio una amplia gama de perspectivas para asimilar el mundo, para comunicarse con las personas, para soñar. Esa fue la base de una meta en común: la creación de Fundación Salva Terra

Para David, la Fundación nació de una promesa que le hizo al donante de su beca en EARTH: regresaría a su país y haría todo lo posible por transmitir a las comunidades rurales lo que había aprendido en la Universidad. Así que, cuando se graduó, volvió a Colombia y comenzó a estudiar políticas públicas para entender cómo levantar una fundación desde cero. Mientras tanto, Daniel comercializaba insumos agrícolas orgánicos y biológicos y, al trabajar cerca de zonas rurales vulnerables, comenzó a cuestionar lo difícil que era para los pequeños productores acceder a recursos como los que él mismo vendía. Por eso, desde el inicio, decidió apoyar a David financieramente y, más adelante, se unió por completo a Salva Terra como Coordinador de Investigación y Desarrollo. 

La Fundación trabaja a partir de tres ejes principales: educación, investigación y desarrollo, y comercialización. Su objetivo es acompañar a los pequeños productores a lo largo de toda la cadena de valor, desde brindar diagnósticos a una comunidad y establecer cultivos hasta vender productos en los mercados que les permitan obtener mejores ingresos.

Según David, quien funge como director de Salva Terra, uno de los principales desafíos del desarrollo rural en Colombia es lograr crear puentes que conecten a los agricultores y agroemprendedores con mercados y oportunidades económicas sostenibles. Ese reto ha llevado a Salva Terra a trabajar con decenas de categorías de productos y a crear iniciativas como PaisSana, una marca país que reúne a miles de productores, muchos de ellos provenientes de territorios afectados por el conflicto armado o vinculados a procesos de sustitución de cultivos ilícitos.

El trabajo de ambos hermanos y del equipo de la Fundación Salva Terra consiste primeramente en escuchar y observar las necesidades reales de las comunidades para tener la capacidad de generar propuestas técnicas y sociales. “Nos ponemos en los zapatos del productor. Muchas veces el problema parece económico, pero cuando uno profundiza, descubre que el origen puede estar en el suelo, en una enfermedad del cultivo, en el mercado o incluso en que ese cultivo no corresponde a las condiciones del territorio”, cuenta Daniel. A partir de ese análisis, el equipo desarrolla soluciones adaptadas a cada comunidad, combinando investigación aplicada, microbiología, gestión ambiental y conocimiento del mercado.

Aunque el impacto de la Fundación ha sido enorme para cientos de personas en Colombia, los hermanos Villegas creen que también es importante visibilizar los retos a los que se enfrenta una organización social diariamente, desde lo personal, como una enfermedad que dejó a David con movilidad reducida durante casi dos años, hasta lo económico, como una apuesta financiera que no salió como esperaban. Ambos tomaron esas dificultades como oportunidades de crecimiento y, gracias a ello, se han replanteado el funcionamiento de Salva Terra para fortalecer su estructura y construir un ecosistema empresarial con propósito social que garantice la sostenibilidad de la Fundación sin renunciar a sus principios.

Hoy, los hermanos Villegas siguen convencidos de que el desarrollo rural requiere mucho más que buenas intenciones. Requiere escuchar, generar conocimiento, construir relaciones de confianza y crear oportunidades económicas que perduren en el tiempo. Ambos siguen trabajando para cumplir la promesa que David hizo hace casi dos décadas: poner su conocimiento al servicio de quienes más lo necesitan.

  • La alianza establece un marco de colaboración académica, técnica y científica para el desarrollo de proyectos conjuntos, la creación de un Laboratorio Vivo y el intercambio de conocimientos.

La Fundación Colegio del Mundo Unido Costa Rica (UWC Costa Rica) y la Universidad EARTH firmaron un convenio marco de cooperación institucional. El acuerdo tiene como objeto desarrollar acciones conjuntas en los ámbitos técnico, científico, académico, de investigación y extensión universitaria, fortaleciendo los vínculos institucionales para el desarrollo académico, ambiental y social.

Esta alianza resalta la importancia de la colaboración interinstitucional en el ámbito educativo para potenciar el impacto de los procesos de enseñanza y generación de conocimiento. A través de esta cooperación, ambas instituciones articulan sus capacidades para implementar programas, proyectos y actividades que promueven la formación académica aplicada y la vinculación con el entorno.

Mauricio Viales, director fundador de UWC Costa Rica explica que “este convenio marco reafirma el valor estratégico de las alianzas institucionales en la educación, permitiendo unir esfuerzos en el ámbito técnico, científico y académico. La colaboración mutua fortalece los procesos formativos y la investigación aplicada, consolidando espacios de intercambio que potencian el desarrollo académico, ambiental y social de nuestras comunidades”.

“EARTH y UWC comparten una visión de la educación que busca ir más allá del aula y preparar a jóvenes líderes para enfrentar los desafíos del mundo real. Nos complace unirnos en esta colaboración para que los estudiantes puedan aprender haciendo, fortalecer sus conocimientos científicos y tecnológicos y, sobre todo, desarrollar las capacidades necesarias para transformar sus comunidades”, comparte Arturo Condo, Rector de la Universidad EARTH.

Alcances del Convenio

Dentro de los alcances del convenio, se establece la colaboración en un programa piloto con el Bachillerato Internacional, enfocado en la transformación de sistemas alimentarios mediante el Systems Transformation Pathway, que promueve la participación activa, el intercambio académico y la movilidad estudiantil y docente.

Asimismo, se contempla el desarrollo del espacio de bioproducción y sostenibilidad, concebido como un Aula Ambiental y Laboratorio Vivo (Living Lab), que integrará pasantías para estudiantes de EARTH, servicios de consultoría técnica en gestión y regeneración de suelos, así como investigación aplicada en sostenibilidad.

El convenio contempla un espacio de asesoría mutua (Thought Partnership) y transferencia de conocimiento para el diseño, desarrollo y gestión del nuevo campus de UWC Costa Rica en áreas como paisajismo, la seguridad, los asuntos estudiantiles y las operaciones sostenibles.

De igual forma, el marco de cooperación abre la vía para explorar programas académicos conjuntos, microcredenciales, programas de movilidad internacional y proyectos de extensión comunitaria a través del Centro de Sostenibilidad e Innovación de UWC Costa Rica.

Todas las acciones específicas de cooperación y enseñanza que ejecuten las partes se determinarán en convenios posteriores, en los que se definirán la modalidad operativa, los plazos, las consideraciones financieras, los objetivos y los productos esperados.

Finalmente, Viales concluye que “la firma de este tipo de alianzas estratégicas demuestra que el futuro de la educación depende de la capacidad de las instituciones para colaborar, compartir conocimientos y construir soluciones de forma conjunta. Más allá de un acuerdo formal, este convenio representa la convicción de que la articulación entre entidades educativas es la vía más efectiva para generar un impacto real, preparar a las nuevas generaciones para los retos globales y transformar el aprendizaje en acciones concretas que beneficien a la sociedad”.

En el colegio, Marian Pérez Pizarro (Promoción 2027, Costa Rica) se preparaba para estudiar medicina cuando realizó una prueba de aptitud vocacional que la orientó hacia las Ciencias Agrícolas. Aunque al principio los resultados la sorprendieron, Marian se dio cuenta de que, de manera inconsciente, sus intereses académicos con frecuencia se inclinaban hacia la agricultura: cuando debía elegir un tema para algún proyecto, por ejemplo, solía siempre investigar sobre animales, cultivos y medio ambiente. Su familia se dedica a la agricultura y, desde muy pequeña, Marian estuvo en contacto con esta actividad, acompañando con frecuencia a su familia al campo. Su padre le habló sobre EARTH y la motivó a aplicar. Marian llamó a un amigo que estudiaba en la Universidad y, al conocer su experiencia, reafirmó su decisión de aplicar. Tras ser admitida en EARTH y recibir una beca completa del Programa de Becas de Mastercard Foundation, su pasión por la agricultura se ha vuelto aún más clara. Marian tiene como  objetivo aprender tanto como sea posible para poder generar un impacto en la vida de otras personas, una mentalidad que lleva consigo mientras se prepara para iniciar su Pasantía Profesional de tercer año.

Marian se describe como una persona muy versátil; le gusta saber de todo un poco. A través de sus experiencias prácticas en EARTH, ha tenido la oportunidad de trabajar en proyectos que han profundizado sus conocimientos sobre procesamiento de alimentos, suelos y producción pecuaria. Valora cómo el modelo de EARTH le ha permitido descubrir que puede desenvolverse en muchas áreas diferentes. Marian recuerda algunos de los proyectos en los que ha trabajado durante su paso por la Universidad: con financiamiento y apoyo técnico del Scholars Entrepreneurship Fund (SEF) en EARTH, ella y su padre están desarrollando ensilaje a partir de distintos tipos de cultivos para su uso en la alimentación del ganado. Además, mediante el curso Proyecto Empresarial, Marian formó parte de Popsicool, un emprendimiento de helados que le permitió aprender más sobre procesamiento de alimentos y empresarialidad. En el curso de Ciencias del Suelo, Marian estudió los suelos de su comunidad natal, Sarapiquí, aplicando lo aprendido en el aula a situaciones reales. Después de graduarse, Marian planea integrar los diversos conocimientos y experiencias que está adquiriendo en EARTH para desarrollar soluciones agrícolas en su comunidad. “EARTH ha sacado lo mejor de mí. Me ha permitido descubrir de lo que soy capaz, especialmente como mujer en la agricultura”, afirma.

 

De agosto a diciembre, como parte del plan de estudios de tercer año en EARTH, Marian realizará una Pasantía Profesional de 15 semanas como asistente de laboratorio en el Departamento de Fitopatología de la Universidad Federal de Viçosa, en Minas Gerais, Brasil. Mientras se desempeña como asistente de investigación de un profesor, también llevará cursos de Fitopatología. Su interés por esta área surgió a partir de sus cursos en EARTH y, mediante su Pasantía, espera profundizar en las tres principales áreas de investigación en fitopatología que tiene la institución: etiología, epidemiología y control de enfermedades de las plantas.

La Pasantía de Marian en Brasil también será la primera vez que viaje fuera de Costa Rica. En EARTH, ha tenido el privilegio de conocer personas y aprender sobre culturas de distintas partes del mundo; aun así, le emociona la posibilidad de sumergirse en un nuevo país y enfrentar los desafíos que esto conlleva. Durante su estadía en Brasil, Marian espera crecer profesionalmente, además de ampliar sus conocimientos culturales y aprender a hablar portugués. Aunque siente algo de nervios por viajar sola, Marian, quien es la primera persona de su familia en asistir a la universidad, está entusiasmada por esta aventura y se siente orgullosa de trazar su propio camino y aprovechar oportunidades que le permiten aprender mediante experiencias inmersivas.

De cara al futuro, Marian espera utilizar todo lo  que está aprendiendo en EARTH para generar empleo y oportunidades en su comunidad. Su familia, a la que describe como muy trabajadora, la inspira a seguir aprendiendo y a nunca dejar pasar nuevas oportunidades.

Competencias

El candidato o candidata debe reunir las siguientes calificaciones:

  • Formación básica en química y afines, con posgrado (preferiblemente doctorado) en áreas relacionadas.
  • Preferiblemente con conocimientos de química agrícola aplicada a sistemas alimentarios.
  • Excelencia docente demostrada (adjuntar evaluaciones).
  • Excelentes habilidades de comunicación en español e inglés.
  • Excelente habilidad para trabajar en equipos interdisciplinarios y multiculturales.
  • Disposición a vivir, trabajar y movilizarse en zonas rurales.

Responsabilidades

La Universidad EARTH busca candidatos calificados para:

  • Impartir cursos de procesos químicos aplicados a los sistemas alimentarios.
  • Facilitar el aprendizaje de los estudiantes a través de principios y experiencias en un entorno multicultural y diverso.
  • Participar en actividades de proyección de la Universidad y el programa de Relaciones Académicas Internacionales.
  • Participar en proyectos de investigación, en el curso Experiencia de Trabajo y otras actividades que involucren a estudiantes de la Universidad y en actividades científicas o profesionales en su campo.
  • Apoyar otras actividades del programa académico y servicio a la Universidad (en ambos campus: Guácimo, Limón y Liberia, Guanacaste).

Competencias

  • Posgrado (preferiblemente doctorado) en ciencias de la comunicación o del lenguaje y educación o campos relacionados.
  • Con experiencia en liderazgo, pensamiento crítico, innovación educativa o comunicación científica.
  • Enfoque experto hacia los nuevos medios de comunicación social y profesional y herramientas tecnológicas y digitales.
  • Excelencia docente demostrada (adjuntar evaluaciones).
  • Excelentes habilidades de comunicación en español e inglés (escrito y oral).
  • Excelente habilidad para trabajar en equipos interdisciplinarios y multiculturales.
  • Disposición a vivir, trabajar y movilizarse en zonas rurales.

Responsabilidades

  • Facilitar el desarrollo de competencias de comunicación oral, escrita, interpersonal, intercultural y digital, desarrollando en los estudiantes habilidades de argumentación, análisis crítico, escucha activa, liderazgo y comunicación efectiva.
  • Guiar a los estudiantes en la interpretación, análisis y comunicación de información científica y técnica, promoviendo la alfabetización informacional y el uso crítico y ético de fuentes académicas, apoyando la elaboración de informes técnicos, artículos, ensayos, propuestas y presentaciones académicas.
  • Formar parte del equipo académico de comunicación de la Universidad.
  • Facilitar el aprendizaje de los estudiantes a través de principios y experiencias aplicadas en un entorno multicultural y diverso.
  • Participar en actividades de proyección de la Universidad y el programa de Relaciones Académicas Internacionales.
  • Participar en proyectos de investigación, en el curso Experiencia de Trabajo y otras actividades que involucren a estudiantes de la Universidad y en actividades científicas o profesionales de su campo.
  • Apoyar otras actividades del Programa Académico en ambos Campus (Guácimo, Limón y Liberia, Guanacaste) y cualquier otro servicio a la Universidad que contribuya directamente a la formación integral de los estudiantes.

Al crecer en una finca lechera y cafetalera, Karla Mena Soto (Promoción 2000, Costa Rica) nunca imaginó el impacto que sus estudios y su experiencia en EARTH tendrían en el sector agrícola de su país. Karla siempre sintió un profundo aprecio por la naturaleza y, desde muy joven, supo que quería estudiar agricultura. Cuando visitó EARTH junto a su padre, tuvo la certeza de que ese era el lugar donde quería formarse: “Quería estudiar en un lugar en el que viviera y respirara naturaleza, donde la agricultura fuera un estilo de vida”.

En EARTH tuvo la oportunidad de hacer realidad ese sueño. Desde las primeras horas de la mañana en el campo, hasta las largas jornadas en los laboratorios, el modelo de aprendizaje de la Universidad le permitió comprender la agricultura de manera integral y visualizar cómo podría aplicar ese conocimiento en el futuro. Además de desarrollar las competencias técnicas esenciales para convertirse en ingeniera agrónoma, Karla descubrió que EARTH fomentaba desde ese momento valores que difícilmente se adquieren en un aula tradicional. “La formación es excelente y la base técnica también, pero lo más importante son los valores”, reflexiona.

Durante su paso por EARTH, Karla identificó tres pilares que considera fundamentales para cualquier profesional: la empatía, el compromiso y la responsabilidad. Al aprender a vivir estos valores, también comprendió la importancia de entender a las personas, especialmente a los productores con quienes trabajaría años después, para generar un impacto real. “Estudié en EARTH para servir y apoyar al sector agropecuario y a los agricultores que enfrentan grandes desafíos”.

Años después de graduarse, Karla se incorporó al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica en el área de Extensión Agrícola. La extensión agrícola consiste en compartir conocimientos y acompañar a los productores para fortalecer sus capacidades, y Karla ha logrado colocar la productividad y la sostenibilidad en el centro de su trabajo en el tema. 

Tras cinco años en el Ministerio, se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de Directora Nacional de Extensión Agrícola. Durante su gestión lideró un equipo de más de 500 colaboradores distribuidos en 90 oficinas. Atribuye el impacto alcanzado junto con su equipo a la convicción compartida de que es posible construir un sector agrícola más sostenible sin perder la esencia de la actividad productiva.

Karla desempeña su labor con la misma filosofía que aprendió en EARTH, una filosofía donde la empatía es clave para educar y acompañar a otras personas. Durante su gestión, más de 180 nuevos profesionales se incorporaron al sistema de extensión agrícola, un crecimiento que considera fundamental para el desarrollo del país y que espera que continúe fortaleciéndose.

Adicional a esta posición, Karla representa a Costa Rica como negociadora en temas de cambio climático ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP). Considera que tanto Costa Rica como EARTH están en una posición privilegiada para impulsar una agricultura más sostenible mediante la innovación tecnológica, las alianzas y el intercambio de conocimientos. Y mientras tanto, no olvida que: “El liderazgo no se mide por un cargo, sino por el impacto que generamos en la vida de las demás personas”.

Su trabajo está guiado por el compromiso de Costa Rica de incorporar medidas de mitigación y adaptación al cambio climático en el sector agrícola. La implementación de prácticas sostenibles ha mejorado significativamente la calidad de vida de muchos productores con quienes ha trabajado. Uno de esos casos fue el de un productor de leche, a quien acompañó para que aprovechara un subproducto natural del ganado como fertilizante para su finca. Esta práctica no solo hizo más sostenible la producción, sino que también incrementó su productividad y redujo sus costos. Gracias a una gestión más eficiente de los recursos, el productor pasó de obtener 11 a 23 litros de leche diarios por vaca, aumentando significativamente sus ingresos. Al acompañarlo en la implementación de soluciones sostenibles, Karla contribuyó no sólo a que produjera más, sino a que obtuviera un producto de mayor calidad y trabajara de una manera más responsable con el ambiente.

“La educación que recibimos en EARTH es la aliada perfecta para desarrollar soluciones frente a los desafíos climáticos”, afirma Karla. La formación integral que recibió en la Universidad le ha permitido ir más allá de los enfoques tradicionales, reunir a distintos actores y promover soluciones que benefician tanto a los productores agropecuarios como al planeta.

Responsabilidades

  • Preparar los alimentos que constituirán la oferta de la cafetería, así como los de eventos especiales.
  • Servir los alimentos diarios en la barra de Cafetería.
  • Brindar apoyo durante el montaje y otras tareas relacionadas a la realización de eventos institucionales.
  • Cumplir con el programa de limpieza establecido en la cafetería.
  • Otras funciones afines al puesto.

Requisitos

  • Al menos noveno año aprobado.
  • Experiencia laboral de 3 a 6 meses en labores similares.
  • Carnet de manipulación de alimentos al día.
  • Disponibilidad para trabajar horas extras, feriados y/o fines de semana cuando sea necesario.

Por favor, indicar en el asunto el nombre del puesto: Cocinero(a), Guácimo.

Las microalgas son seres diminutos, tan pequeños que pueden estar formados por una sola célula y no son visibles a simple vista. Esos seres microscópicos tienen capacidades enormes: producen una gran parte del oxígeno de la Tierra y son la base de la cadena alimentaria marina. Es decir, son esenciales para la vida. Bajo esta premisa, la facultad de la Universidad EARTH creó BioEARTH, una plataforma de investigación, docencia e innovación centrada en el uso de microalgas y cianobacterias.

BioEARTH trabaja bajo tres líneas de acción: la primera se relaciona con el uso de microalgas como bioinsumos agrícolas, especialmente como posibles bioestimulantes para mejorar el crecimiento o la respuesta de las plantas. La segunda está vinculada al uso de microalgas para la nutrición animal y humana, considerando su valor como fuente de proteínas, pigmentos, compuestos bioactivos o ingredientes funcionales. La tercera línea se enfoca en la ficorremediación, un procedimiento utilizado en la biotecnología en el que las microalgas contribuyen al tratamiento y la recuperación de aguas con alta carga de nutrientes o de materia orgánica. 

Nelson Esquivel Hurtado (Promoción 2026, Bolivia) es uno de los estudiantes que forman parte de BioEARTH y que trabajan en la tercera línea de acción. En su Proyecto de Graduación (PG), Nelson está investigando cómo las microalgas pueden reducir los contaminantes presentes en las aguas residuales generadas por la actividad pecuaria, como el exceso de nutrientes y la materia orgánica. Además, Nelson busca generar biomasa con potencial de valor agregado en proyectos que están siendo evaluados por otros estudiantes y facultad y que podrían ir desde biofertilizantes, hasta cosmética o suplementos nutricionales para animales.

Desde muy joven, Nelson vio a su hermano mayor, ingeniero químico, buscar soluciones sostenibles para el tratamiento de aguas residuales en Bolivia, principalmente mediante microorganismos derivados de la levadura. Su hermano fue un pilar y una inspiración para que él se dedicara a la agricultura, con el propósito de investigar, innovar y generar propuestas que ayuden a las y los pequeños agricultores y a la protección del medio ambiente.  

Con mi investigación, lo que buscamos es generar información y dar forma a un manual que pueda servir para desarrollar sistemas de tratamiento más económicos y fáciles de implementar; también queremos que los resultados puedan ser replicados por otras personas en diferentes contextos”, cuenta Nelson. 

El proyecto se desarrolla a escala de laboratorio utilizando un consorcio de microalgas capturado en los ríos del Campus Guácimo de la Universidad. En la fase actual de la investigación, Nelson trabaja en la reproducción y caracterización de estos microorganismos en condiciones controladas de temperatura, iluminación y crecimiento, con el fin de determinar los medios más adecuados para maximizar su capacidad de remoción de nutrientes. Según explica, las microalgas utilizan nitrógeno y fósforo para crecer, por lo que pueden convertirse en una herramienta natural para reducir la contaminación de las aguas residuales. Si los resultados son positivos, podrían convertirse en una alternativa más sostenible y accesible para pequeños y medianos productores pecuarios que buscan tratar sus aguas antes de liberarlas al medio ambiente.


“Creo que lo más bonito de BioEARTH es que nos permite hacer ciencia desde el Campus y para el Campus, a partir de problemas reales y buscando soluciones con impacto en la sostenibilidad, la producción y la formación de nuestros estudiantes”, menciona Marcos Decker Franco, profesor de Ciencias Naturales, asesor de Nelson y uno de los propulsores de BioEARTH. 

Aunque la plataforma se encuentra aún en una etapa de construcción, los proyectos que la integran ya están sentando las bases para futuras investigaciones y nuevas aplicaciones de las microalgas en la agricultura, el manejo ambiental y la producción sostenible.

“Estamos creando una plataforma en la que la investigación nace de la curiosidad, del trabajo colaborativo y del compromiso con el ambiente”, agrega Decker. 

Juan Claudio De Oliva Maya (Promoción 2010, Bolivia) creció en una familia ganadera tradicional del occidente de Bolivia, donde el espíritu emprendedor era una estrategia para alcanzar la prosperidad. Hoy, como emprendedor reconocido internacionalmente, Juan Claudio considera que su éxito está directamente ligado a su formación en EARTH: “EARTH desempeñó un papel importante en impulsar mi espíritu emprendedor”. Los cursos de emprendimiento en EARTH le enseñaron cómo gestionar una empresa capaz de generar impacto: “Cuando comencé a desarrollar la idea de lo que eventualmente se convertiría en mi empresa, GreenCloud, ya contaba con las bases que me dio la Universidad para desarrollar un plan de negocios completo que no solo tomara en cuenta factores económicos, sino también los elementos sociales y ambientales de una empresa”.

Al crecer en el campo rodeado de naturaleza, Juan Claudio siempre sintió una fuerte conexión con la agricultura. Aunque había otros agrónomos en su familia, la mayoría se había formado bajo metodologías convencionales. Cuando conoció EARTH, fue precisamente el enfoque en sostenibilidad lo que más llamó su atención. “En el espíritu de la Universidad está formar agrónomos y líderes capaces de restaurar el desequilibrio provocado por los sistemas de producción convencionales”, reflexiona.

En el 2010, durante su cuarto año en EARTH, fundó GreenCloud, la empresa que continúa liderando hasta hoy. GreenCloud apoya a organizaciones en la gestión efectiva de sus procesos de carbono neutralidad mediante tecnología de vanguardia, integrando innovación, ciencia y tecnología para promover la descarbonización. Desde su creación, GreenCloud ha apoyado a más de 150 organizaciones en 22 países y en 16 industrias diferentes a verificar y gestionar sus procesos de carbono neutralidad. Al simplificar procesos complejos de descarbonización, la empresa acelera las acciones climáticas necesarias para enfrentar la crisis climática. “GreenCloud nació en los pasillos de EARTH. Compartimos la misma visión: generar impacto, crear armonía entre la productividad humana y el equilibrio de los ecosistemas, y reparar los daños que hemos generado como sociedad”.

GreenCloud fue pionera en Costa Rica en el acompañamiento a organizaciones en procesos de carbono neutralidad. Juan Claudio y su equipo apoyaron a tres de las primeras siete organizaciones certificadas y reconocidas como Carbono Neutral por el Gobierno de Costa Rica. Para 2014, GreenCloud ya había recibido dos reconocimientos internacionales, incluido el premio Brands That Matter como mejor innovación ambiental.

En el 2017, la empresa amplió sus operaciones para apoyar organizaciones en toda América Latina. En el 2020 comenzaron a desarrollar nuevas innovaciones, entre ellas NeutralBank, un sistema complementario que permite a los bancos de desarrollo evaluar el potencial de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero de los proyectos que financian. Desde entonces, la empresa ha continuado impulsando diversas iniciativas y ha recibido numerosos reconocimientos internacionales por su innovación tecnológica y su impacto en sostenibilidad, incluyendo premios otorgados por Forbes y las Naciones Unidas. Estos reconocimientos han fortalecido el interés de parte de organizaciones en otros continentes, apoyando aún más a que GreenCloud amplíe su alcance tecnológico y geográfico para generar un impacto sostenible aún mayor. “Mi intención de generar impacto es lo que conecta a mi organización con lo que EARTH significa para mí”.

“En la vida, enseñas lo que sabes, pero inspiras con lo que vives”, afirma Juan Claudio. Más allá de su vida profesional, busca inspirar a sus hijos y a quienes lo rodean a soñar en grande y apuntar hacia metas ambiciosas. Mientras su organización continúa creciendo y expandiéndose, mantiene la convicción de que, con las herramientas adecuadas y una mentalidad de soñar en grande, las personas pueden generar un impacto positivo y sostenible en cualquier parte del mundo. Ese sentimiento, cultivado durante su paso por EARTH, sigue guiando tanto su vida personal como profesional.

Racheal Adol Ajang (Promoción 2026), becaria de Mastercard Foundation en EARTH, nunca ha visitado su país, Sudán del Sur. “Soy sursudanesa”, afirma con seguridad, “pero nunca he estado allí”. Racheal nació en el campo de refugiados de Kakuma en Kenia. Es una de aproximadamente 1.5 millones de niñas y niños sursudaneses en todo el mundo que crecieron en un campo de refugiados porque sus padres tuvieron que huir del conflicto. Actualmente, según datos de ACNUR, hay más de 41.6 millones de personas refugiadas en el mundo. En Kenia, bajo el derecho internacional y nacional, las personas refugiadas conservan ese estatus mientras su país de origen siga siendo inseguro o inestable y no se pueda regresar. Aunque muchas personas podrían ver este antecedente como un gran desafío, la experiencia ha inculcado en Racheal una fortaleza y una determinación inquebrantable para encontrar nuevas oportunidades, seguir adelante y generar impacto dondequiera que vaya.

Esa determinación la llevó a aplicar a EARTH. Casi cuatro años después, mientras se forma en Ciencias Agrícolas, está aprendiendo sobre suelos, producción de cultivos y agronegocios, y mira al futuro recordando su pasado, con una comprensión clara de quién es y de dónde viene. “El campo de refugiados es el lugar que me formó. En el campamento, había personas de todas las culturas y orígenes. Allí aprendí a ser independiente”.

El camino académico de Racheal comenzó temprano en su vida. Tras recibir una beca cuando era una niña, dejó el campamento para estudiar en una escuela primaria estilo internado,  y luego en un instituto en otra provincia. Al terminar la educación secundaria, regresó al campamento y, en poco tiempo, comenzó a enseñar en la escuela secundaria para ganar dinero y retribuir a la comunidad. Al ver las numerosas necesidades a su alrededor, tomó iniciativa para generar un impacto positivo. “Cuando empecé a enseñar, comencé a ver aún más lo poco que apoyaban a las jóvenes alrededor mío para acceder a una buena educación”.

Primero se involucró en Youth Drive Association, una organización comunitaria dedicada a empoderar a la juventud. Con el tiempo asumió mayores responsabilidades de liderazgo y más tarde se convirtió en la presidenta de la asociación. “Organizábamos capacitaciones y programas de sensibilización para mujeres y hombres jóvenes sobre temas como emprendimiento, liderazgo, educación y los desafíos asociados al matrimonio precoz”.

A medida que crecía su pasión por apoyar a niñas, fundó Girl Care Initiative, una plataforma enfocada en empoderar a niñas mediante educación, mentorías y formación en habilidades para la vida. “Quería que las niñas sin acceso a oportunidades educativas vieran que existían otros caminos hacia el éxito y que podían convertirse en líderes en sus propias comunidades. Que pudieran mirar a alguien como yo y ver lo que es posible. Yo les decía: ‘Miren dónde estoy, soy del mismo lugar que ustedes e hice esto’. Trabajamos para darles una nueva mentalidad”. Racheal aún continúa vinculada a la organización y mantiene su compromiso de ampliar oportunidades para la juventud refugiada dondequiera que esté.

Fue justamente mientras enseñaba y trabajaba con niñas en el campamento que Racheal escuchó por primera vez sobre EARTH. Aunque su formación no era en agricultura, lo vio como una oportunidad para algún día crear su propia empresa, tener tierra y generar impacto en la comunidad. “Estar en EARTH ha sido muy bueno para mí. He aprendido tanto de mis colegas de diferentes culturas. Me encanta poder explorar distintos campos de la agricultura. Siento que puedo hacer cualquier cosa a través de la agricultura”.

Para su Pasantía profesional en tercer año, Racheal viajó a la University of Mauritius para colaborar en el laboratorio de microbiología estudiando muestras de suelo e identificando los microbios presentes. Este año está trabajando en su Proyecto de Graduación, identificando y comparando estrategias de control de plagas efectivas y económicamente sostenibles para el gusano cogollero (Fall Armyworm) con el objetivo de aumentar la productividad del maíz. Para el curso de Experiencia de Trabajo, integrado en cada año del Programa Académico y dentro del Modelo de Aprender Haciendo de EARTH, Rachael se desarrolla como líder de equipo en un proyecto que asesora a una asociación de mujeres dedicada a la producción de cultivos, la cría de ganado y el desarrollo de pequeños negocios.

Después de graduarse, Racheal espera obtener una maestría en Ciencias del Suelo. Lo considera el mejor paso para construir una carrera sólida. Con ganas de continuar sus estudios, está planificando cuidadosamente sus próximos pasos. ¡Confiamos en que Racheal logrará lo que se proponga!

Volver al comienzo
Hacer una donación sin restricción

Gracias por hacer una donación sin restricción. Para realizar una donación única vía tarjeta de débito o crédito, favor seleccionar el monto.

Si quisiera hacer una donación utilizando otro método, favor contactarnos a info@earth-usa.org o +1 404 995-1232.