Concurso interno y externo

Responsabilidades

  • Brindar apoyo a profesores en la preparación, entrega y recibo de materiales didácticos.
  • Brindar atención a estudiantes y público en general.
  • Elaborar informes, reportes y registros administrativos académicos.
  • Dar seguimiento a trámites administrativos.
  • Apoyar y participar en la coordinación de reuniones, giras y otras actividades académicas.
  • Apoyar en los procesos de compras, cotizaciones, pagos y control de suministros.
  • Velar por el buen estado del mobiliario e infraestructura académica.
  • Realizar otras tareas administrativas afines al puesto.

Requisitos

  • Técnico medio o diplomado como asistente administrativo/a, administración de empresas o carrera afin.
  • Aplicantes internos: al menos 1 año de laborar en la Universidad EARTH.
  • Aplicantes externos: al menos de 1 a 3 años de experiencia en puestos administrativos similares.
  • Manejo de Microsoft Office (Word, Excel, PowerPoint).
  • Licencia conducir B1.
  • Deseable con conocimientos básicos de inglés.

Por favor, indicar en el asunto el nombre del puesto: Asistente Administrativo/a, Guácimo.

En el marco del Día Internacional de la Mujer recordamos los logros sociales, económicos, culturales y políticos de las mujeres; a las pioneras que abrieron camino y a la fortaleza y determinación de jóvenes como IGIHOZO Kauthar Sabrina (Promoción 2029, Ruanda), becaria de Mastercard Foundation en la Universidad EARTH quienes representan la esperanza para el futuro.

Para Sabrina, estudiar y superarse siempre ha sido una forma de vida. Proviene de una familia de cinco hijos y al contar con una madre fuerte como guía, no recuerda un momento en el que no pensara en su futuro sabiendo que el camino para alcanzarlo dependía de ella misma, incluso en un mundo donde a veces se pensaba que las niñas no podían hacer lo mismo que los niños. “Siempre soñé con ir a la universidad”, comparte. “Siempre me gustó estudiar. Para mí, el estudio es uno de los pilares para mi futuro. Incluso en la escuela primaria pensaba en lo que quería hacer en la vida. En mi familia nunca me hicieron sentir que no podía hacer lo que quería”.

En el 2022, cuando Sabrina terminó la secundaria, enfrentaba una enfermedad que le impidió ingresar a la universidad de inmediato. En Ruanda, la educación universitaria es gratuita, pero no cuando se comienza después de haber esperado un tiempo tras terminar el colegio. “Fue difícil”, dice. “Muchas veces pensaba: ‘¿Por qué no estoy en la universidad?’”. Sin embargo, los obstáculos parecieron fortalecerla. Con esa actitud, las barreras se convirtieron en pequeños baches en el camino, no en bloqueos definitivos. Esperó con paciencia mientras su cuerpo comenzaba a recuperarse.

“Cuando empecé a sentirme mejor, comencé a buscar una beca”. Fue entonces cuando descubrió EARTH mientras investigaba programas universitarios en internet. Sabrina siempre se había interesado por distintos campos de la ingeniería y las ciencias. De niña observaba a sus abuelos criar ganado y cultivar una pequeña parcela donde producían maíz, papas y frijoles. Al conocer más sobre EARTH y la carrera en Ciencias Agrícolas, comprendió que el programa podía ser un paso hacia una profesión capaz de generar un impacto. Cuando en el 2025 recibió la noticia de que había sido seleccionada como becaria de Mastercard Foundation, supo que ese era el camino que estaba destinada a seguir.

A los 23 años, Sabrina es un poco mayor que el promedio de estudiantes de EARTH. Su madurez y claridad de propósito se hacen evidentes cuando habla de haber atravesado una enfermedad, de mudarse a otro continente para estudiar y de integrarse al entorno multicultural de EARTH. “Cuando llegué a Costa Rica en octubre, al principio fue un poco extraño. No era la primera vez que salía de Ruanda, pero sí la primera vez que salía del continente africano. El viaje fue muy largo y todo era nuevo para mí. Pero sabía que venir aquí era una oportunidad: aprender español, vivir con una familia costarricense y comenzar mis estudios. El ambiente multicultural no fue extraño porque la ciudad donde vivía tenía personas de muchos países y culturas. Eso, junto con la amabilidad de mi familia costarricense, hizo que la transición fuera más fácil”.

Sabrina señala a su madre como la mayor influencia en su vida y en la de sus hermanos. Su madre nunca presionó a sus hijos hacia roles de género tradicionales. “Ella quería que nos aseguráramos de trabajar por nuestro futuro. Nos animó a elegir el trabajo que nos gustara. Mi hermana mayor estudió ingeniería civil. Mi hermano es chef. Mi mamá siempre nos ha animado a hacer lo que amamos y aquello para lo que somos buenos. Nos enseñó que cada paso en nuestra vida aporta algo a ese objetivo”.

Mientras recordamos a quienes ampliaron las oportunidades para las mujeres, lo hacemos celebrando, pero también con la certeza de que aún queda trabajo por hacer para alcanzar una verdadera igualdad de género. Con jóvenes como Sabrina al frente, el futuro se vislumbra prometedor.

Cuando se le pregunta qué le diría a las personas más jóvenes que ella, Sabrina guarda silencio por un momento y luego responde con claridad: “Lo que les diría a las niñas es que el primer paso puede sentirse difícil. Piensen en aquello por lo que quieren ser recordadas y en lo que desean dejar en este mundo. Sé que no estamos hechas para hacerlo todo al mismo tiempo, pero debemos asegurarnos de que cada paso que damos esté sumando algo. Los obstáculos de la vida pueden detenernos, pero no podemos aceptarlos como finales. No podemos permitir que nos quiten los nutrientes de nuestros cultivos, del futuro que esperamos crear”.

Concurso interno y externo

Responsabilidades

  • Planificar y ejecutar el programa anual deportivo y recreativo.
  • Coordinar torneos, eventos y giras deportivas.
  • Supervisar al personal del complejo deportivo.
  • Gestionar el mantenimiento y uso del complejo deportivo.
  • Gestionar compras, contrataciones y proveedores.
  • Administrar el presupuesto del área.
  • Asegurar cumplimiento de normativas sanitarias y de seguridad ocupacional.

Requisitos

  • Licenciatura en Educación Física o Administración de Empresas.
  • Al menos 3 años de experiencia en posiciones similares.
  • Experiencia en administración de presupuestos, supervisión de personal y gestión de instalaciones deportivas.
  • Experiencia en coordinación de programas deportivos y recreativos.
  • Deseable certificación en primeros auxilios o seguridad deportiva.

Por favor, indicar en el asunto el nombre del puesto: Encargado/a Promoción Salud, Recreación y Deporte, Guácimo.

Un día antes de ser admitida en EARTH, Maken Love Mallebranche (Promoción 2027, Haití) soñó que recibía una buena y una mala noticia. Había pasado siete años de su vida aplicando a becas dentro y fuera de su país para poder ir a la universidad, así que sus sueños se mezclaban con la ansiedad de estar esperando una carta, una llamada o un correo electrónico con una respuesta definitiva. Una respuesta que podía cambiar el rumbo de su vida. Durante esos siete años no perdió el tiempo: su padre había fallecido y Maken, siendo la mayor en una familia con muchos hijos, se dedicó a trabajar para poder ayudar a su madre y a sus hermanos. Trabajó mucho pero sin perder de vista la intención de convertirse en una profesional en el campo agrícola.

Su amor por la agricultura surgió desde que era muy pequeña, cuando su padre y su abuelo la llevaban al campo y le mostraban cómo de una pequeña semilla podían surgir plantas verdes y hermosas, plantas que podían darle frutos dulces o vegetales frescos que luego comían todos juntos, en familia. Aprendió a ser observadora y a tener paciencia para ver cómo, con el tiempo, poquito a poco, sus plantas crecían. Ser testigo de la transformación de las semillas en campos llenos de cultivos le dio una vocación y un sueño. 

También fue consciente a temprana edad de lo difícil que podía ser el trabajo de campo y la comercialización de productos agrícolas, principalmente en un país como Haití que hace frente a consecuencias del cambio climático, a terremotos constantes y a una inestabilidad política que ha causado grandes olas de violencia e inseguridad. Maken quería ser parte del cambio, aunque fuese con pequeñas acciones. Quería dar apoyo a su madre, quien vende productos como plátano y maracuyá en un mercado local, y a otros pequeños productores que no tienen acceso a ingresos justos y que deben subsistir con los recursos mínimos, muchos de ellos en pobreza extrema y con altos niveles de desnutrición.

El día que su teléfono sonó y una voz le anunció que había sido aceptada en EARTH con una beca completa, Maken ya había recibido la mala noticia: había sido rechazada en una de las universidades a las que había aplicado. Quiso creer que su sueño se podía cumplir y que pronto recibiría otra llamada. Y así pasó. Por eso, cuando le dijeron “tienes un lugar asegurado en EARTH”, no pudo más que decir gracias gracias gracias, hasta que se quedó sin palabras, conteniendo la alegría y el llanto. 

Decir sí a EARTH fue fácil, pero lo que vino después estuvo lleno de miedos: para llegar a la universidad debía viajar a Puerto Príncipe, la capital de Haití, y salir del país en constante conflicto político. En las carreteras, los autobuses eran detenidos por grupos armados y, días antes del viaje, se habían registrado ataques. Cuando llegó el momento de partir, la despedida con su madre y su familia fue breve y emotiva, y aunque todos tenían un poco de miedo de lo que podría pasar en el camino, la apoyaron; había pasado muchos años esperando una oportunidad como esta. Durante el trayecto, intentaba mantener su compostura, pero la guiaba la certeza de que ese era su momento. Y lo fue. 

Hoy, como estudiante de tercer año, Maken no piensa solo en graduarse. Piensa en volver. Sueña con restaurar el manglar y la playa cercana a su comunidad, afectados por malas prácticas y por un terremoto reciente. Sabe que recuperar ese ecosistema no es solo una cuestión ambiental, sino también económica: muchas familias dependen de la pesca y del comercio que se genera alrededor de la costa. También quiere impulsar huertas escolares y programas de educación ambiental para que niños y jóvenes comprendan el valor de la tierra desde temprana edad, como ella lo hizo junto a su padre y su abuelo. Cree que el cambio empieza en lo local, escuchando a las y los pobladores, entendiendo sus necesidades reales, creando espacios participativos y horizontales. 

En cada aula, finca y experiencia que Maken tiene en EARTH, se escucha a sí misma diciendo gracias gracias gracias otra vez. Pero ahora no se queda callada ni se contiene. Ahora crece como crecían las plantas que sembraba de niña: fuerte y lista para dar fruto. 

Una profesora que reivindica la labor del cuido y balancea su carrera profesional con la maternidad. Una graduada que construye nuevas oportunidades y fortalece las voces del territorio rural. Una estudiante que ha liderado espacios dominados por hombres. Una funcionaria que ha conseguido hacerlo todo: estudio, trabajo de hogar, labores institucionales, tiempo para sí misma. Daniela, Mayra, Arianna y Olga son cuatro de las cientos de voces de mujeres que forman parte de EARTH y que, con grandes y pequeñas acciones, sostienen y transforman el mundo. 

En el marco del Día Internacional de la Mujer, compartimos sus historias:

La que materna y enseña

Para Daniela Astorga, profesora de Salud, Bienestar y Desarrollo Humano, no se puede hablar de género sin abordar el cuido y la maternidad. No porque todas las mujeres son o deban ser madres, aclara, sino porque a pesar de los cambios socioculturales a nivel mundial, el rol del cuido sigue vinculado a la experiencia femenina. Aunque ese trabajo doméstico pueda ser una carga pesada para las mujeres, Daniela cree que hay cualidades únicas que deben ser aplaudidas, como la capacidad de realizar las labores “silenciosas” y muchas veces invisibles dentro del hogar y, a la vez, mantenerse persistentes para poder estudiar, tomar una posición de liderazgo, salir a trabajar fuera de casa. 

Un día, en medio de una reunión de la facultad de EARTH, su hija llegó a buscarla. Yanine Chan, decana de la Universidad, se encontraba al frente y fue quien vio a la niña en la puerta y quien la invitó a pasar al salón para sentarse junto a su madre. Ese pequeño gesto significó muchísimo para Daniela y le reforzó algo que sostiene: las mujeres deben contar con ese apoyo estructural en todas las áreas, deben contar con redes, personas, líderes que hagan a las mujeres sentirse acuerpadas mientras ellas ejercen los distintos roles que forman parte de sus vidas. 

“Las mujeres, y principalmente las madres, necesitamos más empatía, como ese gesto tan bonito que tuvo Yanine, esas pequeñas acciones te hacen sentir acuerpada para seguir adelante”, cuenta. 

La que construye y lidera

Mayra Ruíz (Promoción 2000, Colombia) viene de una familia caficultora. Los conocimientos sobre el cultivo y la producción de café de alta calidad llegaron a ella siendo joven, como representante de una cuarta generación que mantiene viva esa tradición. Al graduarse de EARTH, quiso regresar a su pueblo y continuar con la labor cafetalera, sin embargo, el conflicto armado en su país hizo que Mayra tuviese que poner en pausa, por un tiempo, el sueño de volver a casa. Mientras tanto, trabajó en proyectos de desarrollo agrícola para impulsar la agroecología y la diversificación productiva. Más adelante, dirigió iniciativas de exportación agrícola en Bogotá y coordinó procesos en el sector cafetero en Tolima, uno de los departamentos más importantes para la producción de café en Colombia.

Abrirse paso como mujer en espacios históricamente masculinos no fue sencillo. “Cuando una mujer llega a estos ámbitos, muchas veces lo hace desde la duda que otros tienen sobre su capacidad”, explica. Para Mayra, cada decisión que tomaba debía ser justificada con resultados. Y cada propuesta implicaba un doble esfuerzo para ganar legitimidad. Aunque el trabajo fue arduo, valió la pena. 

Hace 11 años tomó una decisión que marcó un nuevo capítulo: regresar, finalmente, a su pueblo natal. Hoy lidera un proyecto de café de especialidad que integra producción, exportación y desarrollo e integración comunitaria. Trabaja con jóvenes rurales, impulsa procesos educativos en escuelas y promueve la conservación ambiental dentro del territorio. Según Mayra, la educación no debe ser  solo una herramienta individual de movilidad social, sino un compromiso colectivo con las comunidades de origen. Esa es una idea que abraza y así es como vive su liderazgo. 

La que comunica y empodera

Arianna Gutiérrez Cevallos (Promoción 2026, Ecuador) tiene dos hermanos agrónomos. Tal vez por eso, en un inicio, quiso seguir otro camino. Uno distinto al que conocía a través de ellos, sin embargo, después de vivir una experiencia inmersiva antes de tomar una decisión certera sobre su trayectoria profesional, descubrió que las Ciencias Agrícolas podían darle un espacio para acercarse a las comunidades y para construir su propia identidad. “Siento que la agronomía es un mundo en el que jamás vas a dejar de aprender y jamás te vas a aburrir”. 

En su paso por EARTH, Arianna ha asumido roles de liderazgo en distintos proyectos académicos. Durante la Pasantía que realizó en el tercer año de carrera, tuvo la oportunidad de coordinar la construcción de un invernadero junto a un equipo compuesto mayoritariamente por hombres. En ese proceso, no todas las indicaciones que ella les daba fueron recibidas con apertura, sino que se tuvo que enfrentar a comentarios irónicos y cuestionamientos a su autoridad. Lejos de retroceder, Arianna fortaleció su manera de comunicar y defender sus criterios técnicos. Entendió que el liderazgo también implica sostener la voz propia, incluso cuando el entorno no está acostumbrado a escucharla en una mujer joven.

A unos meses de graduarse, un sueño comienza a tomar forma: quiere regresar a su pueblo para impulsar modelos de economía circular, para compartir sus conocimientos en prácticas agrícolas sostenibles y para apoyar a pequeños productores. Cree en una agricultura con enfoque social y ambiental, y en la necesidad de que más mujeres participen en la toma de decisiones dentro del sector agropecuario.

La que sueña y persevera

Olga Brenes Reyes comenzó a trabajar en EARTH hace 30 años, cuando ella apenas tenía 20. Era la madre de un niño pequeño que estaba aprendiendo a caminar y a decir sus primeras palabras, y aunque ella también estaba joven, desde ese entonces tuvo que aprender a combinar las responsabilidades de la maternidad y del hogar con las de una nueva oportunidad laboral que la llenaba de ilusión. 

Así fue como empezó a trabajar en la central telefónica de la Universidad, mientras aprendía a hacer malabares con el tiempo para poder dejar la comida hecha, la ropa lavada, la casa en orden. Recuerda que dormía poco, pero que aun así, el trabajo le daba autonomía económica y el ímpetu de querer aprender cosas nuevas. Con el tiempo, pasó a trabajar como Asistente Administrativa en la Unidad de Mantenimiento, en donde durante años fue la única mujer del equipo. Y aunque era la única, siempre se sintió respetada. 

Olga ha visto crecer la institución, ha sido testigo del paso de casi todas las promociones graduadas y de la transformación de los espacios físicos del Campus Guácimo. Ella también ha crecido: tuvo otros hijos a los que ama, nietos que le han cambiado la vida y oportunidades que la han fortalecido, como lograr terminar la escuela secundaria y aprender otro idioma. Ahora se prepara para un nuevo reto: obtener un título universitario para la enseñanza del inglés. Su historia habla de constancia, disciplina y de una fuerza silenciosa que sostiene tanto la vida familiar como la institucional.

Cuatro historias distintas, cuatro trayectorias marcadas por decisiones valientes, aprendizajes y persistencia. Desde el aula, el territorio rural, los proyectos académicos o las labores administrativas, Daniela, Mayra, Arianna y Olga representan a las muchas mujeres que, día tras día, sostienen comunidades, familias e instituciones. Reconocer su trabajo no es un gesto simbólico: es un paso necesario hacia una sociedad más equitativa.

Concurso interno y externo

Responsabilidades

  • Garantizar el correcto funcionamiento de los procesos administrativos y operativos de mantenimiento.
  • Elaborar y administrar presupuestos para el mantenimiento y desarrollo de las áreas.
  • Elaborar y ejecutar el plan de mantenimiento preventivo y correctivo anual de los equipos e infraestructura.
  • Supervisar en el montaje e instalación de equipos y maquinaria relacionado a las actividades del área.
  • Definir y supervisar el cumplimiento de los lineamientos de gestión del personal, promoviendo un ambiente de trabajo óptimo.
  • Gestionar y desarrollar proyectos para la optimización de los recursos eléctricos e hídricos de la institución.
  • Gestionar el diseño e implementación de sistemas eléctricos, asegurando el cumplimiento de la normativa vigentes.

Requisitos

  • Licenciatura universitaria en Ingeniería Civil, Eléctrica o Electromecánica.
  • Al menos de tres a seis años de experiencia en puestos similares, incluyendo supervisión de personal y ejecución de presupuesto.
  • Conocimiento y/o experiencia comprobada en trámites administrativos y contables.
  • Conocimiento en Microsoft Office.
  • Inglés intermedio.
  • Licencia Conducir B1.
  • Deseable, conocimiento en la implementación de la norma ISO50001.

Por favor, indicar en el asunto el nombre del puesto: Encargado de Mantenimiento, Guácimo

Débora Daniela Flores Vásquez (Promoción 2026, Guatemala) proviene del pequeño pueblo de Río Dulce, en la costa caribeña de Guatemala. Cada vez que habla de su hogar sonríe y, cuando se gradúe, desea regresar para incorporar lo aprendido en EARTH tanto en la finca de su familia como en su comunidad.

Además del negocio familiar, una ferretería, su familia también cuenta con una finca donde destinan parte del terreno a la conservación, sembrando árboles y cultivando productos típicos del trópico húmedo como banano, mangostán, maracuyá, coco y aguacate. Crecer rodeada de tanta abundancia y belleza despertó en Débora un interés por la agroforestería, lo que la llevó a estudiar en la Escuela Nacional Central de Agricultura (ENCA), cerca de Ciudad de Guatemala. Tenía un gran deseo de ampliar sus conocimientos, por eso, cuando escuchó sobre EARTH decidió sumar a su formación un título en Ciencias Agrícolas.

“Estudiar aquí fue una de las mejores decisiones que he tomado. Desde el inicio sentí algo familiar. Vengo de un clima muy similar, con cultivos parecidos. Pero la diversidad cultural fue algo nuevo para mí. Me encanta conocer personas de distintos lugares, especialmente hacer amistades de África. Al llegar era más reservada; no tenía el hábito cultural de participar tanto o socializar. EARTH me ha transformado”.

Débora realizó su Pasantía de tercer año en Pueblo del Sol, en Oaxaca, México, un proyecto que se creó en 2017 para contribuir al desarrollo de una zona remota de ese estado. El eco-lodge y centro de retiro se basa en principios de agricultura orgánica, bioconstrucción, conservación y sostenibilidad. En ese espacio de casi 82 hectáreas, ubicada en las montañas, Débora asumió múltiples responsabilidades para aportar a los esfuerzos de la organización.

“Es curioso, cuando inicié mi Pasantía sentía que no sabía tanto. Pero al comenzar a aplicar lo aprendido en clases, me di cuenta de cuánto conocimiento había adquirido. Me hizo sentir más profesional. Tenía muchas responsabilidades porque estábamos en una zona muy aislada. Supervisé distintos proyectos: impartí talleres a personas de la comunidad, gestioné el cultivo de vainilla trabajando en mejores prácticas de fertilización y manejo del suelo, y elaboré un calendario con un plan para orientar la administración del cultivo. Éramos cuatro colegas de EARTH, cada uno con proyectos distintos, y nos dieron mucha confianza”.

Aunque su principal interés continúa siendo el área forestal, Débora decidió explorar el campo del procesamiento de alimentos para su Proyecto de Graduación, la tesis final que cada estudiante de EARTH debe completar. Su plan es colaborar con otra estudiante para desarrollar un producto lácteo tipo yogurt a base de leche de coco y leche de vaca, incorporando la bacteria beneficiosa Lactobacillus reuteri, una cepa probiótica versátil reconocida por fortalecer la salud intestinal, inmunológica y bucal. También desean añadir miel y fibra.

Débora quiere analizar si esta combinación puede convertirse en un producto saludable y comercialmente viable. “En el mercado existe un suplemento en cápsulas de Lactobacillus reuteri, pero hay poca información sobre su incorporación en productos tipo yogurt. Esperamos añadir fibra de coco, fibra de piña y fibra comercial para desarrollar una opción nutritiva”.

Débora espera con entusiasmo el día de su graduación y su regreso a Río Dulce. “Sigo abierta a explorar qué área me apasiona más. Estoy empezando a disfrutar mucho el lado agroindustrial. Quiero regresar a casa, trabajar en la finca familiar y mejorar lo que ya estamos haciendo. EARTH es diferente a los lugares donde estudié antes. Los profesores han hecho que esta experiencia sea muy valiosa para mí. Aquí nos tratan como colegas. Estos cuatro años viviendo en comunidad realmente nos transforman”.

Emmanuel Mark Fornah (Promoción 2014, Sierra Leona)

Emmanuel Mark Fornah ya había avanzado en la carrera de Ciencias Agrícolas en su país cuando un día escuchó en la radio un segmento sobre la Universidad EARTH. Intrigado, asistió a una sesión informativa y poco después inició el proceso de admisión. Emmanuel recuerda el proceso de entrevistas, en particular las grupales, en las que él y otros candidatos al Programa debían resolver un escenario real. Desde esa etapa, se sintió motivado por el enfoque práctico de aprendizaje de EARTH. Finalmente, tras completar el proceso de aplicación, no solo fue admitido, sino que también recibió una beca.

La experiencia de Emmanuel en EARTH fue muy distinta a la formación que había recibido previamente. En Sierra Leona, su educación había sido casi completamente teórica. En EARTH, todo lo que aprendía en el aula cobraba vida en el campo: “Era agricultura real, cultivos reales y experimentos reales”, comenta.

Hacia el final de sus cuatro años en EARTH, un día un profesor le preguntó: “Si te pidieran regresar a tu país sin tu título, ¿lo harías?”. Emmanuel, sorprendido, respondió: “¡Claro que no!”. El profesor insistió: “¿Por qué? Aun así podrías usar tu conocimiento”. En ese momento, Emmanuel no podía imaginarse irse sin su título, que representaba un gran esfuerzo y la culminación de su formación. No comprendió por qué le había hecho esa pregunta.

Sin embargo, al regresar a Sierra Leona tras graduarse, Emmanuel enfrentó múltiples obstáculos para encontrar empleo. Le resultaba difícil conectar con otras personas, muchas de las cuales no entendían por qué había dejado su país para estudiar en Costa Rica. Mientras buscaba trabajo, inició un huerto en el terreno de su hermana, donde producía huevos, chiles picantes y otros vegetales. Con el tiempo, su emprendimiento comenzó a crecer y se volvió rentable. Fue entonces cuando recordó la pregunta de su profesor y entendió su sentido. EARTH lo había preparado para sobrevivir y prosperar, no solo para obtener un título: “EARTH realmente forma líderes capaces de crear empleo”, reflexiona.

Aiah Umar Konoboy (Promoción 2015, Sierra Leona)

Aiah Umar Konoboy creció en una comunidad rural agrícola donde ambos padres eran agricultores. A pesar de que casi toda la comunidad dependía de la agricultura, los niveles de productividad estaban muy por debajo del potencial que tenían esas tierras. Inspirado por su comunidad y por el deseo de apoyar a su familia, Aiah comenzó a estudiar Agricultura en una escuela politécnica. Conforme creció su pasión por el tema, conoció sobre la Universidad EARTH y decidió aplicar, atraído por sus valores de integridad, trabajo arduo, manejo responsable de los recursos naturales y enfoque en el desarrollo comunitario.

En el ámbito académico, Aiah quedó impresionado por el enfoque de aprender haciendo de EARTH, la conexión entre teoría y práctica, y el entorno natural del campus, que describía como “un pedazo del cielo”. Sentía que los miembros de la comunidad de EARTH actuaban como verdaderos guardianes de la tierra, desde la entrada del campus hasta las fincas.

“Mi paso por EARTH me hizo darme cuenta de que podemos lograr más si ponemos a las personas en el centro. Podemos hacer más si escuchamos. Podemos hacer más si creemos que somos las personas indicadas para generar el cambio necesario”, comparte Aiah. Sus compañeros del Programa también lo inspiraron para regresar a su país tras graduarse y convertirse en un agente de cambio, llevando consigo las herramientas necesarias para apoyar a su comunidad. Desde entonces, ha trabajado con pequeños productores, jóvenes, mujeres y comunidades en situación de vulnerabilidad en Sierra Leona, empoderándolos para que “sean su propio cambio”.

Caminos que se cruzan después de graduarse

Actualmente, tanto Emmanuel como Aiah trabajan en Sierra Tropical Ltd., una empresa afiliada a Dole dedicada a la producción de piña y la única afiliada de Dole en África Occidental. En el 2021, durante su proceso de contratación, el director de la empresa, quien es costarricense, se sorprendió al ver que ambos habían estudiado en Costa Rica y luego regresado para aplicar sus conocimientos en Sierra Leona. Durante las entrevistas, ambos demostraron claramente sus competencias para trabajar en la finca. Esto le recordó nuevamente a Emmanuel que su formación en EARTH iba mucho más allá del título: se trataba del conocimiento y las habilidades reales adquiridas. Ambos fueron contratados como Supervisores Senior, trabajando de la mano con la gerencia y con el personal de campo.

Tras dos años, Emmanuel y Aiah fueron ascendidos al puesto de Superintendentes, cargo en el que actualmente gestionan distintas etapas del proceso de producción frutícola. Aiah está a cargo de la fase de establecimiento del cultivo, que incluye desde la preparación del terreno, la elaboración de mapas y caminos, hasta la siembra. Emmanuel, por su parte, supervisa el mantenimiento de los cultivos, abarcando desde el cuidado de las plantas hasta la cosecha. Estas dos fases están estrechamente integradas, por lo que su éxito depende en gran medida del trabajo colaborativo.

Desde sus entrevistas de admisión en EARTH hasta sus actuales roles de liderazgo, la formación de Emmanuel y Aiah ha sido un factor diferenciador en sus trayectorias profesionales. Su crecimiento y nivel de responsabilidad reflejan directamente las habilidades de gestión, liderazgo de personas y trabajo de campo que desarrollaron en EARTH. Recientemente, ambos viajaron a Filipinas para conocer soluciones y buenas prácticas que puedan implementar en Sierra Leona. Esta experiencia les recordó su paso por EARTH, al constatar cómo personas de distintos contextos pueden unirse para trabajar juntas,compartir perspectivas y así mejorar el estado de la tierra y la calidad de vida de las comunidades.

Aunque estudió agroindustria en un colegio técnico, Adriana Escobedo (Promoción 2007, Costa Rica) nunca imaginó que se convertiría en ingeniera agrónoma, pero como parte de su formación secundaria, realizó una pasantía en el Laboratorio de Procesamiento de Alimentos de EARTH. Como provenía de una región cercana al Campus Guácimo de la Universidad, Adriana ya conocía EARTH, pero fue hasta en esa pasantía que comprendió que el enfoque de la Universidad en las Ciencias Agrícolas era realmente distinto: iba más allá de la producción y ponía en el centro el desarrollo comunitario y el emprendimiento. Gracias a una beca completa otorgada por la empresa Dole, Adriana inició su camino en EARTH en 2004, una oportunidad que más tarde describiría como transformadora.

El enfoque único de EARTH marcó su camino de maneras que aún siguen influyendo en su trabajo. La diversidad cultural e internacional fue clave: al ser de una zona rural, en EARTH tuvo por primera vez la experiencia de compartir con personas de distintos países; el fuerte énfasis empresarial también fue determinante: desde su primer año, Adriana desarrolló un plan de negocios a través del curso de Proyecto Empresarial, una experiencia que la acercó a la realidad del trabajo profesional. Y ya para su cuarto año, en la modalidad de Experiencia Profesional, lideró proyectos en distintos campos, lo cual le permitió reconocer el valor de las habilidades de liderazgo que había desarrollado.

 

Sin embargo, la experiencia más impactante de su formación en EARTH fue su Pasantía Profesional de tercer año en Huatusco, México, bajo el proyecto PORFIN. Allí lideró talleres de gestión financiera para integrantes de una cooperativa cafetalera. Adriana recuerda un momento desafiante, cuando uno de los participantes le preguntó: “¿Por qué deberíamos escucharla si usted parece que nunca ha cosechado café?”. Esa pregunta la marcó profundamente y aún hoy guía su forma de trabajar: “Somos agrónomos y no podemos olvidar que hay muchas cosas que deben suceder antes de que un producto llegue al consumidor, y que existen muchas brechas que debemos derribar para transmitir ese conocimiento a otras personas”. Adriana considera que EARTH le brindó las herramientas y experiencias necesarias para comprender esas barreras y abordarlas de manera integral, poniendo siempre el desarrollo comunitario en el centro.

Tras graduarse de EARTH, Adriana cursó una maestría en Socioeconomía Ambiental en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), en Costa Rica. Para su tesis, trabajó con familias productoras de cacao en la región de Talamanca y posteriormente en Centroamérica, con el objetivo de mejorar su competitividad en armonía con el ambiente. En ese proceso, volvió a aplicar las enseñanzas de EARTH: ¿cómo fortalezco las capacidades de las familias productoras para que puedan tomar decisiones que mejoren su calidad de vida?

 

Actualmente, Adriana coordina una maestría en Gestión de Agronegocios y Mercados Sostenibles en CATIE, además de diseñar e impartir cursos. Considera que el agronegocio es una herramienta clave para el desarrollo, y el programa busca conectar a personas productoras con mercados globales. Gracias a la alineación de la maestría con los principios y valores de EARTH, cerca de 60 graduadas y graduados de la Universidad han completado este programa desde que Adriana forma parte del equipo académico.

Adriana también desempeña múltiples roles en el ámbito del desarrollo sostenible y la educación. Es investigadora y ha escrito y colaborado en diversas publicaciones. Lidera un equipo que ha desarrollado proyectos sobre cadenas de valor y agronegocios sostenibles en más de 18 países de América Latina y el Caribe, trabajando con cerca de 1,000 empresas, principalmente cooperativas y asociaciones rurales. Estos proyectos buscan fortalecer a las comunidades y organizaciones locales, apoyándolas para que gestionen su producción con una visión empresarial y se adapten a las dinámicas cambiantes de los mercados.

“Mi paso por EARTH me marcó profundamente en términos de desarrollo. Me dio una sólida base en producción, y me ha permitido trabajar con todo tipo de organizaciones y emprendimientos”, afirma Adriana.

Además, impulsa y lidera una plataforma latinoamericana llamada Agromira, que permite a sus usuarios compartir conocimientos y conectar experiencias y oportunidades. De cara al futuro, Adriana busca fortalecer y expandir esta plataforma para facilitar el intercambio de saberes entre profesionales de la agronomía de forma más efectiva. 

 

Adriana es una líder que reconoce el valor de haber tenido acceso a la educación y es consciente de que muchas personas no cuentan con este tipo de oportunidades. Su motivación es compartir los aprendizajes y conocimientos que ha adquirido con quienes no han tenido las mismas posibilidades, brindándoles herramientas para mejorar su calidad de vida, así como EARTH transformó la suya.

Raphaël Loubert (Promoción 2018, Bélgica) llegó a Costa Rica como un viajero con ganas de descubrir la diversidad natural del país. Era, y sigue siendo, ese tipo de persona que valora la belleza de un entorno verde y que, además, anhelaba dedicar su vida a cuidar los recursos naturales y a hacer de la sostenibilidad una solución para algunos de los problemas más urgentes del mundo. Unos amigos le comentaron sobre la existencia de la Universidad EARTH y no dudó en aplicar al proceso de admisión. Fue así como un viaje de turismo se convirtió en una experiencia transformadora y en la pauta que marcaría su camino y su propósito de vida.

Desde niño tuvo la oportunidad de vincularse con comunidades multiculturales, una experiencia que despertó en él una curiosidad genuina por otras realidades y formas de ver el mundo. En EARTH, esa diversidad tomó una dimensión aún mayor: compartir espacios de aprendizaje, residencia y vida cotidiana con estudiantes, profesores y funcionarios de más de 50 nacionalidades fue, para él, una de las experiencias más enriquecedoras de su vida. “Sentí que estaba en el lugar correcto, en un espacio donde podía desarrollarme no sólo como profesional, sino también como persona”, recuerda.

Raphaël estudió español desde joven y, aunque no lo había practicado durante varios años, llegó a Costa Rica con un nivel que le permitió integrarse rápidamente a la vida académica. De hecho, durante su primer cuatrimestre fue tutor de un compañero haitiano que no pudo asistir al Programa de Español e Inducción Cultural antes de empezar el programa, como suele pasar. Como tutor, traducía todas las clases, de principio a fin, para que su compañero pudiera entender la materia y, a su vez, irse familiarizando con el idioma. Este ejercicio de acompañamiento y solidaridad refleja uno de los valores que más marcó su experiencia en EARTH: el aprendizaje colectivo y el sentido de comunidad.

Su paso por la Universidad también fue un espacio de cuestionamiento y crecimiento personal. Los intercambios culturales, los debates sobre temas sociales y las distintas realidades de sus compañeras y compañeros ampliaron su perspectiva del mundo. “EARTH me ayudó a darme cuenta de que incluso cuando uno cree tener una mente abierta, siempre hay más por aprender y comprender”, señala.

Actualmente Raphaël trabaja como Gerente de Proyectos en la ONG GoodPlanet en Bélgica, donde lidera proyectos de educación ambiental enfocados en naturaleza, alimentación sostenible y agua. Uno de ellos, Cultivar Mañana, fue diseñado por él y está inspirado directamente en el modelo educativo de EARTH, por eso promueve el aprendizaje práctico a través del contacto directo con agricultores y experiencias de campo. El objetivo es ofrecer nuevas perspectivas y formar jóvenes capaces de tomar decisiones informadas y sostenibles.

A futuro, Raphaël tiene un deseo claro: regresar a Costa Rica. Aunque no sabe exactamente cuándo ni en qué rol, tiene la certeza de que el país y la experiencia vivida en EARTH siguen siendo un punto de referencia fundamental en su vida. “Si algún día tengo la oportunidad de volver a colaborar con EARTH, no lo dudaría”, afirma.

Su historia es un reflejo del impacto duradero que tiene la Universidad EARTH en sus estudiantes: es una experiencia que trasciende fronteras y acompaña a sus graduadas y graduados mucho más allá del Campus.

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