Ajani Rolle (Promoción 2026, Bahamas) sonríe con satisfacción al recordar el momento en que cerró el círculo de conocimiento y pasión por la tierra con su bisabuelo de 84 años en su natal Bahamas. Sucedió en diciembre del 2023, cuando finalizó su primer año en EARTH y pudo regresar a su país. Se reencontró con su bisabuelo Harold, quien fundó la finca familiar, representando así la cuarta generación de agricultores que la cultivan.
“Estaba caminando con mi bisabuelo, viendo todo lo que teníamos sembrado. Arranqué una hoja y le dije ‘creo que tiene un tipo de enfermedad’. Fue un momento de ‘full circle’ (círculo o ciclo completo), porque mi bisabuelo me enseñó tanto cuando yo era niño en la finca, y ahora yo tenía la oportunidad de enseñarle algo nuevo“, comenta Ajani. “Me dijo: ‘llegaste para tomar mi plaza, llegaste para aprender, por eso fuiste’. Él estaba orgulloso y pude compartir mi conocimiento.“
La familia de Ajani fue su primera universidad. Harold abrió el camino cultivando yuca, tomate, calabaza, cebolla y otros productos, considerando elementos como los huracanes constantes que se desplazan por el Atlántico y afectan a diversas islas, incluyendo las Bahamas.
Chivan, la abuela de Ajani, se encargaba de la contabilidad con su habilidad para los números. Posteriormente sobre esas bases, Chavara, su mamá, mejoró las labores y creó el negocio que actualmente opera la familia, a través de un proceso de innovación y diversificación.
“No tenía opción“, dice Ajani entre risas ante la situación tan común en la agricultura familiar, donde la niñez también se suma a las labores de alguna forma. A él y a sus primos les tocaba trasladar sandías. Su madre lo enviaba a la finca para “desconectarlo” de dispositivos electrónicos y cultivar su amor por la tierra.
De acuerdo con Ajani, en las Bahamas, así como en otras partes del mundo, también sufren el dilema de las juventudes que no quieren seguir los pasos de sus antecesores en la agricultura. “Una de las razones para mí es que muchas de las formas en que hacíamos agricultura eran menos modernas. No había mucha agricultura de precisión, uso de drones, ni uso de tractores. Mucho era trabajo manual y muy duro. Pero al final era muy provechoso“, cuenta.
El Plan de Estudios de la Licenciatura en Ciencias Agrícolas de EARTH incluye diversos cursos sobre el manejo de tecnología agrícola que hace más eficiente la producción, como Operación de Equipos Agrícolas, Destrezas Mecánicas, Manejo de Información Espacial, Silvicultura Tropical, Riego y Drenaje, y Técnicas de Agricultura de Precisión. Más allá del contenido técnico, EARTH enseña con una visión de tecnologías adecuadas o adaptadas a diferentes entornos.
La familia de Ajani cultiva fresas en Andros, una de las casi 700 islas que conforman el archipiélago de las Bahamas. Ahí los bosques de pino ayudan a condensar el aire y tener temperaturas más bajas ideales para esa fruta.
Luego de terminar el colegio en el 2019, Ajani comenzó la carrera de Ingeniería Mecánica en una universidad en Estados Unidos. Pero la pandemia del COVID-19 alteró los planes. Junto con su madre buscó opciones y apareció EARTH, que marcó su crecimiento académico y enfocó sus metas en las Ciencias Agrícolas.
En el segundo año en la Universidad vino la enorme tarea de emprender y levantar una empresa como parte del curso Proyecto Empresarial. “Tomé el rol de gerente de Mercadeo. También lo hice en Bahamas con mi madre“, señala. La empresa terminó siendo exitosa e incluso finalista en la Cumbre Agroempresarial de EARTH, un concurso anual entre todas las empresas estudiantiles.
En el tercer año, Ajani partió a Ghana, donde desarrolló una Pasantía profesional de 15 semanas en el área de soberanía de semillas, que es la capacidad y el derecho de pueblos y agricultores para mantener, proteger e intercambiar semillas criollas.
Las fresas volvieron a aparecer en su vida, pues la empresa donde trabajaba quería producirlas. Ajani se trazó la meta de aportar generando documentos, bases de datos y manuales que le permitieran a la organización mejorar su transferencia de conocimiento y prácticas sobre el cultivo.
A Ajani le emociona regresar a Bahamas luego de su graduación para reconectar con su bisabuelo Harold, su madre Chavara y toda su familia, con quienes aspira a seguir compartiendo conocimientos en el negocio del hogar. Y a quienes, como él, tuvieron su primera familia y comunidad ligadas al campo y a la tierra, les invita a “ver la agricultura de forma más holística, porque abarca tantas áreas y temáticas que podrán encontrar algo que les encante“.