En San Juan La Laguna, Sololá, en Guatemala, el café no es solo un cultivo: es una parte esencial de la identidad comunitaria y de la resistencia socioeconómica. Federico Manuel Ujpan, un pequeño caficultor y vicepresidente de la Cooperativa La Voz que Clama en el Desierto, lo sabe bien. Con más de seis décadas de vida y una historia ligada al campo desde la niñez, Federico es uno de los productores que integran el Proyecto Sistemas Agroalimentarios Resilientes (RAS) de EARTH Futures, una iniciativa que acompaña a comunidades rurales en Costa Rica y Guatemala en la construcción de sistemas productivos más sostenibles, resilientes y justos.
La Cooperativa, fundada hace casi 50 años, agrupa a aproximadamente 165 productoras y productores, de los cuales cerca de 40 son mujeres. Su enfoque se basa en la producción de café orgánico certificado que se exporta a Canadá, Estados Unidos y varios países europeos. En plena cosecha, que se extiende de diciembre a marzo, Federico combina su rol de productor con el liderazgo cooperativo, enfrentando los retos de un mercado volátil, de flujos migratorios constantes y un contexto rural cada vez más complejo.
En este camino, el acompañamiento del Proyecto RAS, junto con aliados estratégicos, ha sido clave para Federico y para los otros miembros de la Cooperativa, quienes han recibido capacitaciones para mejorar su producción y sus habilidades personales. Según Pablo Chacón, Coordinador Proyectos para EARTH Futures en Guatemala, el proyecto se ha enfocado en tres áreas estratégicas: acceso a mercados, gestión del sistema productivo y fortalecimiento organizativo.
“Con las capacitaciones hemos aprendido sobre manejo de sombra, elaboración de abonos orgánicos, cosecha de agua y prácticas ambientales”, cuenta Federico.
También resalta el apoyo que el proyecto brinda a través de equipo, como motosierras, chapeadoras, bombas de fumigación y herramientas de poda, que ha permitido agilizar procesos de los participantes al enfrentar la escasez de mano de obra.
En acceso a mercados, el acompañamiento de RAS ha priorizado el fortalecimiento del modelo de negocios de la Cooperativa mediante el desarrollo de nuevas líneas de productos y la consolidación de otras ya existentes, como servicios de agroturismo, que agregan valor al café y diversifican los ingresos de las familias productoras. La Cooperativa cuenta con dos cafeterías en las que los turistas pueden aprender sobre la producción de café desde la semilla hasta la taza.
En cuanto a la gestión del sistema productivo, el énfasis ha estado en la reducción de costos, a través de la implementación de servicios cooperativos para el mantenimiento de los cafetales a precios más accesibles. Además, el equipo de RAS ha dado apoyo para la habilitación de una biofábrica y el diseño de nuevos bioinsumos para el manejo del café, reforzando la transición hacia prácticas más sostenibles y autogestionadas. En el ámbito organizativo, EARTH Futures ha brindado acompañamiento en el proceso de renovación de los estatutos de la cooperativa, un paso fundamental para fortalecer su gobernanza y asegurar su sostenibilidad a largo plazo.
Para Federico, el café no es solo un producto de exportación, sino una herencia que hoy está en riesgo: le preocupa el relevo generacional. La falta de jóvenes en el campo plantea una pregunta urgente sobre el futuro de la caficultura en la región. Frente a este escenario, el trabajo articulado entre cooperativas y proyectos como RAS demuestra que la resiliencia se puede construir con la diseminación de conocimiento, y una correcta organización y visión de largo plazo, desde y para las personas productoras.