Raphaël Loubert (Promoción 2018, Bélgica) llegó a Costa Rica como un viajero con ganas de descubrir la diversidad natural del país. Era, y sigue siendo, ese tipo de persona que valora la belleza de un entorno verde y que, además, anhelaba dedicar su vida a cuidar los recursos naturales y a hacer de la sostenibilidad una solución para algunos de los problemas más urgentes del mundo. Unos amigos le comentaron sobre la existencia de la Universidad EARTH y no dudó en aplicar al proceso de admisión. Fue así como un viaje de turismo se convirtió en una experiencia transformadora y en la pauta que marcaría su camino y su propósito de vida.
Desde niño tuvo la oportunidad de vincularse con comunidades multiculturales, una experiencia que despertó en él una curiosidad genuina por otras realidades y formas de ver el mundo. En EARTH, esa diversidad tomó una dimensión aún mayor: compartir espacios de aprendizaje, residencia y vida cotidiana con estudiantes, profesores y funcionarios de más de 50 nacionalidades fue, para él, una de las experiencias más enriquecedoras de su vida. “Sentí que estaba en el lugar correcto, en un espacio donde podía desarrollarme no sólo como profesional, sino también como persona”, recuerda.
Raphaël estudió español desde joven y, aunque no lo había practicado durante varios años, llegó a Costa Rica con un nivel que le permitió integrarse rápidamente a la vida académica. De hecho, durante su primer cuatrimestre fue tutor de un compañero haitiano que no pudo asistir al Programa de Español e Inducción Cultural antes de empezar el programa, como suele pasar. Como tutor, traducía todas las clases, de principio a fin, para que su compañero pudiera entender la materia y, a su vez, irse familiarizando con el idioma. Este ejercicio de acompañamiento y solidaridad refleja uno de los valores que más marcó su experiencia en EARTH: el aprendizaje colectivo y el sentido de comunidad.
Su paso por la Universidad también fue un espacio de cuestionamiento y crecimiento personal. Los intercambios culturales, los debates sobre temas sociales y las distintas realidades de sus compañeras y compañeros ampliaron su perspectiva del mundo. “EARTH me ayudó a darme cuenta de que incluso cuando uno cree tener una mente abierta, siempre hay más por aprender y comprender”, señala.
Actualmente Raphaël trabaja como Gerente de Proyectos en la ONG GoodPlanet en Bélgica, donde lidera proyectos de educación ambiental enfocados en naturaleza, alimentación sostenible y agua. Uno de ellos, Cultivar Mañana, fue diseñado por él y está inspirado directamente en el modelo educativo de EARTH, por eso promueve el aprendizaje práctico a través del contacto directo con agricultores y experiencias de campo. El objetivo es ofrecer nuevas perspectivas y formar jóvenes capaces de tomar decisiones informadas y sostenibles.
A futuro, Raphaël tiene un deseo claro: regresar a Costa Rica. Aunque no sabe exactamente cuándo ni en qué rol, tiene la certeza de que el país y la experiencia vivida en EARTH siguen siendo un punto de referencia fundamental en su vida. “Si algún día tengo la oportunidad de volver a colaborar con EARTH, no lo dudaría”, afirma.
Su historia es un reflejo del impacto duradero que tiene la Universidad EARTH en sus estudiantes: es una experiencia que trasciende fronteras y acompaña a sus graduadas y graduados mucho más allá del Campus.