Al crecer en una finca lechera y cafetalera, Karla Mena Soto (Promoción 2000, Costa Rica) nunca imaginó el impacto que sus estudios y su experiencia en EARTH tendrían en el sector agrícola de su país. Karla siempre sintió un profundo aprecio por la naturaleza y, desde muy joven, supo que quería estudiar agricultura. Cuando visitó EARTH junto a su padre, tuvo la certeza de que ese era el lugar donde quería formarse: “Quería estudiar en un lugar en el que viviera y respirara naturaleza, donde la agricultura fuera un estilo de vida”.
En EARTH tuvo la oportunidad de hacer realidad ese sueño. Desde las primeras horas de la mañana en el campo, hasta las largas jornadas en los laboratorios, el modelo de aprendizaje de la Universidad le permitió comprender la agricultura de manera integral y visualizar cómo podría aplicar ese conocimiento en el futuro. Además de desarrollar las competencias técnicas esenciales para convertirse en ingeniera agrónoma, Karla descubrió que EARTH fomentaba desde ese momento valores que difícilmente se adquieren en un aula tradicional. “La formación es excelente y la base técnica también, pero lo más importante son los valores”, reflexiona.
Durante su paso por EARTH, Karla identificó tres pilares que considera fundamentales para cualquier profesional: la empatía, el compromiso y la responsabilidad. Al aprender a vivir estos valores, también comprendió la importancia de entender a las personas, especialmente a los productores con quienes trabajaría años después, para generar un impacto real. “Estudié en EARTH para servir y apoyar al sector agropecuario y a los agricultores que enfrentan grandes desafíos”.
Años después de graduarse, Karla se incorporó al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica en el área de Extensión Agrícola. La extensión agrícola consiste en compartir conocimientos y acompañar a los productores para fortalecer sus capacidades, y Karla ha logrado colocar la productividad y la sostenibilidad en el centro de su trabajo en el tema.
Tras cinco años en el Ministerio, se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de Directora Nacional de Extensión Agrícola. Durante su gestión lideró un equipo de más de 500 colaboradores distribuidos en 90 oficinas. Atribuye el impacto alcanzado junto con su equipo a la convicción compartida de que es posible construir un sector agrícola más sostenible sin perder la esencia de la actividad productiva.
Karla desempeña su labor con la misma filosofía que aprendió en EARTH, una filosofía donde la empatía es clave para educar y acompañar a otras personas. Durante su gestión, más de 180 nuevos profesionales se incorporaron al sistema de extensión agrícola, un crecimiento que considera fundamental para el desarrollo del país y que espera que continúe fortaleciéndose.
Adicional a esta posición, Karla representa a Costa Rica como negociadora en temas de cambio climático ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP). Considera que tanto Costa Rica como EARTH están en una posición privilegiada para impulsar una agricultura más sostenible mediante la innovación tecnológica, las alianzas y el intercambio de conocimientos. Y mientras tanto, no olvida que: “El liderazgo no se mide por un cargo, sino por el impacto que generamos en la vida de las demás personas”.
Su trabajo está guiado por el compromiso de Costa Rica de incorporar medidas de mitigación y adaptación al cambio climático en el sector agrícola. La implementación de prácticas sostenibles ha mejorado significativamente la calidad de vida de muchos productores con quienes ha trabajado. Uno de esos casos fue el de un productor de leche, a quien acompañó para que aprovechara un subproducto natural del ganado como fertilizante para su finca. Esta práctica no solo hizo más sostenible la producción, sino que también incrementó su productividad y redujo sus costos. Gracias a una gestión más eficiente de los recursos, el productor pasó de obtener 11 a 23 litros de leche diarios por vaca, aumentando significativamente sus ingresos. Al acompañarlo en la implementación de soluciones sostenibles, Karla contribuyó no sólo a que produjera más, sino a que obtuviera un producto de mayor calidad y trabajara de una manera más responsable con el ambiente.
“La educación que recibimos en EARTH es la aliada perfecta para desarrollar soluciones frente a los desafíos climáticos”, afirma Karla. La formación integral que recibió en la Universidad le ha permitido ir más allá de los enfoques tradicionales, reunir a distintos actores y promover soluciones que benefician tanto a los productores agropecuarios como al planeta.