Tecnología y resiliencia: cómo EARTH se adapta a COVID-19

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 30 de abril de 2020

Dasha Montcalm (Promoción 2020, Costa Rica), dice que hace semanas, cuando toda la crisis por la pandemia de COVID-19 comenzó, sintió la ansiedad venir. Nunca se había sentido así. Caminaba por un campus con muchas menos personas y su corazón se aceleraba cuando era consciente de los cambios. “Nuestro mundo habitual se convirtió en un mundo lleno de retos que necesitan verse con sensibilidad y ojos muy humanos”, dice una Dasha que ahora se siente más tranquila, que ha catalizado sus emociones, que las ha comunicado con otros y que ha buscado, junto con sus compañeros y compañeras, soluciones para disipar el efecto de la crisis dentro del campus, no solo en la parte académica sino también en el área social.

El modelo académico se adapta a la virtualidad.

El modelo académico se adapta a la virtualidad.

La Universidad EARTH es reconocida por contar con un modelo académico único, basado en el aprendizaje experiencial. La resiliencia ha sido un reto, pero también ha sido una puerta que se ha abierto para poder ver, con unos ojos muy humanos, docenas de oportunidades de crecimiento. Poco antes de que el Gobierno de Costa Rica anunciara un protocolo oficial frente a la pandemia, la Universidad había comenzado a visualizar posibles escenarios para actuar a tiempo, tomar las decisiones correctas y así salvaguardar la seguridad de la comunidad entera.  El modelo no ha cambiado, se ha adaptado a las condiciones globales sin perder su esencia.

La creación de un Comité de Emergencia ante la pandemia fue un factor fundamental para poder tomar medidas, seguir el protocolo dictado por el Ministerio de Salud de Costa Rica, hacer una reestructuración del calendario anual y para analizar cada una de las áreas de la Universidad, desde la parte académica hasta la parte operativa y financiera. “Teníamos claro que EARTH no iba a parar porque nuestro principal objetivo es velar por los estudiantes y sabíamos que, la mayoría de ellos, se iban a quedar aquí. 75% de nuestros estudiantes siguen en el campus”, dice Yanine Chan, Decana y Vicepresidenta de Asuntos Académicos de la Universidad.

Cada estudiante recibe clases desde su casa o desde la residencia estudiantil dentro del campus.

Cada estudiante recibe clases desde su casa o desde la residencia estudiantil dentro del campus.

Toda la comunidad ha sido resiliente a los cambios. La facultad ha hecho un esfuerzo en conjunto por adaptar cada curso a un modelo virtual; los estudiantes se han organizado para crear redes de apoyo a través de talleres presenciales en los que pueden participar no más de seis personas, y a través de espacios en plataformas virtuales; los funcionarios de todas las áreas han trabajado arduamente para sostener a la Universidad y a su misión de formar a líderes que construyen un mundo más sostenible y más justo. Todos trabajan arduamente por eso. Y EARTH sigue, no para, ahora está más fuerte que nunca, reafirmando todos los motivos que promovieron su apertura hace 30 años.

Del campo a la clase virtual

Uno de los principales retos en medio de tantos cambios, ha sido adaptar las clases a la virtualidad en poco tiempo, utilizando diferentes plataformas en línea y herramientas tecnológicas. El hecho de que EARTH tenga un modelo de enseñanza tan distinto al de otras universidades y que además, ofrezca como única carrera las Ciencias Agrícolas, ha permitido que la facultad tenga como incentivos la creatividad, la flexibilidad y la innovación para ajustar sus cursos a las condiciones de aislamiento y de distanciamiento social.

Por ejemplo, las clases de Víctor Morales, profesor del curso Silvicultura Tropical, suelen ser 70% prácticas en el campo y 30% de teoría en las aulas. Víctor ha buscado herramientas digitales para que, aunque los estudiantes no puedan salir a trabajar en las fincas durante este período, sigan teniendo clases interactivas y lúdicas. El profesor ha buscado formas de poner los procesos analógicos en canales virtuales por medio de tutoriales que él mismo graba y edita; por medio de plataformas de aprendizaje digital interactivo como Moodle, Nearpod y Menti.com; y a través de espacios de conversación virtual.

El profesor Víctor Morales impartiendo una clase virtual.

El profesor Víctor Morales impartiendo una clase virtual.

“Yo he creado videos con tutoriales a los que los estudiantes tienen acceso permanente, para que los puedan volver a ver y tomar notas en caso de que sea necesario. He puesto ese contenido digital en Youtube. Para el otro cuatrimestre voy a usar la red social Tik Tok para hacer tutoriales cortos y accesibles, a su manera. Creo que la clase va a ser más divertida. Quiero aprovecharme de los recursos que ellos y ellas utilizan de forma cotidiana para usarlos de manera inteligente y hacer las clases más lúdicas y horizontales. La emoción es uno de los grandes motores del aprendizaje. Todas estas herramientas han sido elementales”, menciona Víctor.

Según Carlos Rodríguez, Asesor Académico de EARTH, el uso de todas estas herramientas es uno de los grandes aprendizajes que está dejando la crisis. La facultad está probando y aplicando nuevas metodologías de enseñanza que se acoplan y complementan el modelo de aprendizaje tradicional de la Universidad. Dice que se ha creado una colaboración entre los profesores, una camaradería constante, en la que comparten entre ellos y ellas técnicas y herramientas digitales para hacer que sus clases sean todavía más provechosas. Aún así, cada curso es diverso y cada profesor pone en práctica los métodos que considere más adecuados para el proceso de aprendizaje.

El profesor Steven Brenes llevando a cabo una de sus clases.

El profesor Steven Brenes llevando a cabo una de sus clases.

La exploración del mundo digital y de la tecnología también ha abierto espacio a nuevos panoramas: “la virtualización está permitiendo que un profesor pueda pedir a un colega que está en Europa, en Asia o en África, que venga a su clase. Hay una riqueza y un intercambio de conocimientos constante. Hemos hablado con nuestros graduados y con expertos para que se unan a todo esto y por ejemplo, en la primera semana del próximo cuatrimestre el Dr. Franklin Chang-Díaz (astronauta y físico costarricense) va a ser parte de un foro virtual con los 420 estudiantes y el Rector. Eso no se hacía antes… Ahora vamos a tener sesiones con speakers internacionales de alto nivel. Tenemos una infinidad de posibilidades”, dice Yanine, con todo el optimismo que amerita el crecimiento que EARTH ha logrado durante este proceso.

Acciones estudiantiles

Dasha dice que ella se pudo haber ido a su casa, ubicada en la provincia de Heredia, Costa Rica. Decidió quedarse en el campus de Guácimo, Limón, porque vio en la crisis una oportunidad para reafirmar su posición como una lideresa, como una estudiante comprometida y como una mujer y compañera que anhela, ante todo, ayudar a los demás. Afirma que todos los estudiantes que siguen en el campus han tenido procesos e historias distintas. Algunos de ellos y ellas no han podido comunicarse con sus familias desde hace semanas porque viven en zonas rurales de distintos países y tienen acceso limitado al internet y las telefonías. Esto ha causado un sentimiento de incertidumbre entre la comunidad.

Dasha y sus compañeros se reúnen para planear actividades.

Dasha y sus compañeros se reúnen para planear actividades.

Por eso, los estudiantes se han organizado para realizar talleres de yoga, meditación, de expresión musical y de comunicación en tiempos de crisis. La unidad de Asuntos Estudiantiles ha sido parte del proceso y les han dado los incentivos necesarios para que todos los talleres se puedan llevar a cabo, siempre siguiendo los acatamientos de distanciamiento social. El Consejo Estudiantil ha creado espacios de apertura y de conversación y esto ha creado vínculos más fuertes entre las y los estudiantes, sin importar el año académico que cursa cada uno ni el país del que proviene.

Dasha ahora se siente más tranquila. Considera que la Universidad ha actuado con profesionalismo. Agradece los espacios de diálogo y de escucha entre todas las áreas que forman EARTH, que la crisis esté siendo tratada con tanta humanidad y que el Consejo Estudiantil y los estudiantes en general, estén teniendo el soporte para poner en marcha soluciones que ayuden a cuidar la salud mental de todos y todas. “Queremos normalizar los sentimientos. Entendemos que por todos los cambios drásticos y repentinos, nos podemos sentir estresados, ansiosos, con tensión y con miedo, pero no debemos entrar en pánico. Queremos entender que esos sentimientos son parte del proceso y que nuestra responsabilidad como líderes es canalizarlos. Hemos iniciado conversaciones sobre el abordaje personal por medio de plataformas virtuales como en reuniones presenciales, siempre con el distanciamiento social correspondiente”, cuenta Dasha.

Estudiantes reciben clases virtuales.

Estudiantes reciben clases virtuales.

EARTH tiene la certeza de que, cuando pase la crisis, va a ser mayor lo que se ha ganado que lo que se ha perdido; que se están dando saltos agigantados hacia nuevas direcciones y nuevos caminos; que toda la exploración y el uso de las herramientas digitales y tecnológicas van a permitir una riqueza infinita de conocimientos, académicos y humanos. Los vínculos entre la comunidad son ahora más fuertes que nunca y la Universidad sigue en marcha, fuerte y perseverante, porque entre todos y todas, unidos a la distancia, se ha logrado actuar desde la resiliencia y la empatía.