Emprendimiento social: hacer tangible una idea

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 28 de mayo de 2020

María Moreen Ndagire (Promoción 2021, Uganda) becada por la Fundación Mastercard, es una mujer decidida. Siempre lo ha sido. Está llena de sueños, metas, ideas. Hace todo lo posible para materializar los proyectos que surgen en su cabeza y que merecen, sobre todas las cosas, ser reales y tangibles. Por eso a veces María no duerme. Por eso hace una planificación exhaustiva de su tiempo. Por eso estudia en EARTH y a la vez hace esfuerzos grandes por comenzar a concretar uno de sus proyectos: Fast Mere, una plataforma virtual que busca crear nuevos canales de distribución para los pequeños productores ugandeses y para los consumidores locales.

Retrato de María en el campus de Guácimo

Retrato de María en el campus de Guácimo

María viene de una familia de agricultores y de pequeña, cuando tenía 9 años y ella misma preparaba los suelos y cosechaba maíz y berenjenas, solía tener la sensación de que los agricultores trabajaban mucho pero tenían muy poco. Recuerda un tiempo, que describe como precioso por el aprendizaje adquirido, en el que trabajaba sin descanso limpiando los productos para poder comercializarlos, pero luego las cosechas se perdían porque no tenían los medios para salir del campo a los mercados. No sabían cómo distribuir lo que les había costado tanto esfuerzo. Había una carencia total de herramientas y medios para hacer que el negocio familiar prosperara. María dice que ha pensado en esto desde su primer año en EARTH y que la idea ha evolucionado, ha crecido y después de un proceso de formación y aprendizaje, el negocio ha comenzado a surgir.

“Fast Mere es el primer paso que doy para hacer reales todas las ideas enormes que tengo en la cabeza. En Uganda no estábamos sacando provecho del poder del mercado en línea y esa era una de mis metas: transformar la forma en que hacemos y comercializamos la agricultura para poder ayudar a las familias. Con la pandemia por COVID-19 me di cuenta de que mi proyecto era esencial. La plataforma es para los consumidores, para que puedan hacer pedidos desde su casa; y es para los pequeños productores que no pueden vender sus productos en el mercado por las restricciones actuales o por las condiciones regulares en las que viven”, cuenta María. 

Emprender en Uganda siendo una estudiante en Costa Rica, es uno de los retos más difíciles. Las nueve horas que separan a un país de otro hacen que María tenga que estar despierta a media noche para tener una reunión o para tomar alguna decisión importante junto a su socia. Arnold Katende (Promoción 2021, Uganda), becado por la Fundación Mastercard, también estudiante en EARTH y emprendedor en su país, concuerda con María: todo se trata de tener determinación para poder hacer que el proyecto crezca, sea factible y persista. Ambos estudiantes hablan sobre las ventajas de estar en EARTH mientras hacen realidad sus ideas: tienen una red de apoyo; tienen la asesoría constante de profesores expertos en distintos temas; tienen acceso a internet, laboratorios y a un aprendizaje experiencial y conocimientos que pueden ir aplicando en sus emprendimientos. Todo sobre la marcha, con la certeza de que, si algo sale mal, igual se aprende.

Retrato de Arnold

Retrato de Arnold

Joint Organic Aquaponics es el proyecto de Arnold, y también busca impactar a las comunidades de una forma positiva, a nivel social, económico y ambiental. Aprendió sobre los beneficios de la acuaponía en EARTH y se dio cuenta de que este tipo de práctica es una solución factible para muchos pequeños productores de su país. La acuaponía es un sistema de producción en conjunto de peces y plantas. Se crea un entorno simbiótico y recirculante que utiliza los ciclos bacterianos naturales para convertir los desechos de los peces en nutrientes vegetales. Según Arnold, este sistema es sumamente productivo, se necesita menos agua, no se utilizan fertilizantes y no tiene un impacto negativo en el medio ambiente.

“Estamos creando un centro demostrativo para dar capacitaciones y talleres sobre acuaponía, que es un tema relativamente nuevo en Uganda. Muchos lugares no tienen acceso al agua y esta técnica es necesaria para ellos. Otras personas almacenan agua de lluvia y esta es una gran opción porque en la acuaponía no se necesita agua potable, es un plus.  El proyecto busca la seguridad alimentaria, queremos que las familias puedan producir su propio alimento de una forma económica y sostenible, reutilizando materiales de forma inteligente. El reto es que la gente sepa que el proyecto existe y que se quieran a acercar y aprender”, dice.

Arnold en su comunidad en Uganda

Arnold en su comunidad en Uganda

Arnold habla de otros retos: ha tenido que aprender sobre marketing digital y comunicación; ha hecho un trabajo arduo para aplicar a fondos (ganó dos en el último año); se ha acercado a otras personas para lograr consolidar un equipo de trabajo multidisciplinario; y se ha propuesto utilizar al negocio como base para su Proyecto de Graduación, con el fin de hacer proyecciones reales que saquen a flote un emprendimiento factible para él y para su comunidad. “Usando los datos de producción que vamos a tener, quiero hacer un análisis de rentabilidad para hacer una proyección financiera de los próximos 5 años. Además, quiero demostrar con datos el impacto positivo que puede tener el proyecto en la parte ambiental y social. Esto puede ser un prototipo para algo mucho más grande, que impacte muchas vidas”. 

Con la pandemia por COVID-19 Arnold y María han tenido que ser resilientes y adaptarse a las condiciones globales. María asegura que este es el momento perfecto para hacer que su negocio prospere, sin embargo, su reto ha sido entablar una comunicación efectiva con los productores y dar a conocer el negocio entre los consumidores. Arnold dice que algunos planes de su emprendimiento están en pausa, como la construcción de un invernadero que es esencial para poner todo en marcha. Mientras tanto, él y su equipo están usando este tiempo para desarrollar las ideas y analizar las metas que quieren lograr en la comunidad. Están haciendo un trabajo de planificación, midiendo todas las posibilidades y la rentabilidad del negocio.

Un Proyecto de Graduación: un emprendimiento real

Francely Flores (Promoción 2020, Guatemala), becada por la Fundación Mastercard y Mónica Montoya (Promoción 2020, Colombia) tenían como meta hacer un Proyecto de Graduación que se pudiera implementar en la comunidad de Río Blanco, en el Departamento de San Marcos, Guatemala. El lugar no cuenta con un sistema de recolección de residuos y la contaminación es evidente. Además, las familias utilizan leña para cocinar, lo que produce grandes emisiones de humo y por tanto, enfermedades respiratorias. En un inicio las estudiantes trabajaron junto a Juana Suar (Promoción 2020, Guatemala), también becada por la Fundación Mastercard, y entre las tres estudiaron las soluciones que han surgido en otros países, hasta que llegaron a la idea de las briquetas, un bio-combustible que se utiliza para generar calor y que puede ser un sustituto directo de la leña.

Juana, Francely y Mónica

Juana, Francely y Mónica

Por el momento, Francely y Mónica trabajan en la elaboración de un prototipo de briqueta y de una máquina para hacer el producto. Utilizan papel y aserrín como materia prima, ambos elementos son ordinarios en la comunidad.  Aunque están enfocadas en las briquetas, su sueño es crear un centro de acopio y de valorización de residuos, en donde se le pueda dar valor agregado al papel y a otros materiales reutilizables, por medio de productos similares a las briquetas. “Queremos hacer talleres con la gente y los líderes comunitarios para crear conciencia sobre la importancia de cambiar las rutinas en el manejo de residuos, por el ambiente y por la salud de las personas”, agrega Mónica.

Nombraron a su proyecto LlamaBrick y con él buscan crear un modelo de economía circular en el que la comunidad participe activamente: desde la separación de los residuos hasta el uso de briquetas en lugar de la leña. “Ahora estamos analizando de forma práctica todo lo que estudiamos en la teoría para saber si el producto es factible y funcional. Cuando el proyecto avance en la comunidad, vamos a tener un periodo de aceptación de las briquetas. Sabemos que es un cambio grande, la leña es un recurso tradicionalmente usado por miles de familias en Guatemala y el resto del mundo”, menciona Francely, quien también afirma que una de sus principales motivaciones es mejorar la salud de las personas, principalmente de quienes sufren enfermedades respiratorias crónicas por el humo.

Mónica y Francely trabajando en la construcción del prototipo

Mónica y Francely trabajando en la construcción del prototipo

Las y los estudiantes de EARTH demuestran constantemente su compromiso con las zonas rurales de las que provienen. Lo demuestran desde que están en las aulas, las fincas y las comunidades. Así como María, Arnold, Mónica, Francely y Juana, muchos de ellos y ellas buscan emprender mientras estudian, hacen grandes esfuerzos por planificar su vida con tal de hacer tangibles sus ideas, con tal de materializar proyectos que generen un impacto positivo en sus países y que puedan cambiar muchas vidas. Por eso, en EARTH sabemos que nuestros estudiantes son la clave para un futuro mejor.