Un verano inolvidable

Fecha: 11 de mayo de 2018

Zoe Parham es estadounidense, tiene 20 años y es estudiante de la Universidad de Missouri. Allí se desempeña como estudiante de último año de la carrera de botánica. Vive con sus padres y un hermano mayor en la ciudad de Columbia.

“Cuando empecé la universidad, supe que quería tener una experiencia de estudio en el extranjero. No sabía cuál, cómo ni dónde, pero estaba en mis planes, hasta que di con la Universidad EARTH”.

 

En Missouri, Zoe estaba más acostumbrada a los movimientos de las grandes ciudades. Con una población de más de 120.000 personas y un campus universitario que abarca las 30 mil personas, EARTH representaba un entorno calmado y muy personal.

“Muchos de los estudiantes de mi universidad que visitan EARTH no lo hacen por un periodo tan largo como cuatro meses. En ese sentido, sabía que esta experiencia iba a ser muy diferente a lo que ya estoy acostumbrada”.

 

Desde nuestra fundación muchos estudiantes de Mizzou han visitado EARTH para  participar en cursos como semestres integrados, summer sessions, pasantías y programas para aprender español.

“Sabía que quería recibir clases de español y conocer a muchas personas de alrededor del mundo; además, como estudio botánica, EARTH era una excelente opción porque cumplía todos mis requisitos”.

 

Al llegar a Costa Rica, Zoe se instaló en el edificio Gavilán con su compañera de cuarto, Jennifer Illescas (Promoción 2019, Ecuador); participó de las actividades de la semana de integración y se matriculó en los cursos de primer año con el grupo 2.

“Me dijeron que alguien me iba a esperar en el aeropuerto y eso fue todo. No tenía ni la menor idea de todo lo que implicaría esta experiencia para mí. Estaba emocionada y asustada, pero sobre todo emocionada”.

 

Uno de los objetivos del programa de intercambio es aprender un poco más sobre cómo manejamos las plantas y el desarrollo ecológico del tema en Costa Rica. Con esto en mente, para Zoe fue muy fácil tomar la decisión de aplicar para venir a EARTH.

“Estuve muy indecisa sobre qué estudiar por mucho tiempo y ni siquiera sabía sobre todas las opciones que tenía. Cuando descubrí la botánica supe que era a lo que me quería dedicar. Estoy destinada a trabajar fuera, en el campo y con mis propias manos”.

 

En el futuro, Parham anhela tener su propio negocio en el que pueda utilizar ese ímpetu de trabajar en exteriores, su carrera y su pasión: las flores. Su principal meta es tener un lugar de encuentro en el que las personas realicen sus eventos como bodas y cumpleaños y que las flores que cultive sirvan como parte de la decoración.

“En un futuro más lejano me gustaría también que el lugar pueda abastecer la comida de los eventos. Todo de la mano de la producción sostenible y siempre dándole un gran énfasis al consumo local”.

 

El otro objetivo de los programas de verano de la Unidad de Relaciones Académicas de la Universidad EARTH es lograr que estudiantes de otros países puedan integrarse al currículo normal de la institución.

“Tomé todas las clases con el grupo 2 de primer año excepto la clase de matemática, además de que hice experiencia de trabajo con ellos. Trabajé en la finca orgánica y tomé clases de español con la profesora Emilia Villalobos. Fue bastante increíble”.

 

Dentro de las clases que Zoe tomó con sus compañeros de la promoción 2021 están: comunicación y culturas, cultivos tropicales, experiencia de trabajo (trabajo en fincas), operación de equipos agrícolas e introducción a las ciencias naturales.

“La clase de cultivos tropicales con el profesor Luis Ernesto Pocasangre fue mi favorita, la disfruté muchísimo”.

 

En una comunidad tan cercana como la de EARTH, es imposible no establecer relaciones prácticamente familiares con los demás estudiantes. La promoción 2021 está compuesta por 112 estudiantes de 31 países. Con sus 28 compañeros de clase, Zoe se siente particularmente afín.

“Me hice amiga cercana de un ‘tico’ (Miguel Arrieta, Promoción 2021, Costa Rica) e inclusive me llevó a su casa en Orotina varias veces. Conocí a su familia y también visitamos otros lugares emblemáticos de Costa Rica como Puntarenas, Jacó, Puerto Viejo y en Semana Santa fui a Cerro Punta en Panamá. Me encantó.

 

Creo que conocí a un gran porcentaje de la promoción de primer año, algunos de ellos son muy cercanos a mí. En EARTH es fácil conocer gente y hacer amigos. Dentro de mi grupo, creo que los conozco a todos, y también a un número grande de estudiantes de otros años. Estoy satisfecha con el rango tan amplio de personas con las que me pude relacionar. Creo que cumplí la meta del curso de integrarme satisfactoriamente a la vida estudiantil”.

 

Zoe es una excelente estudiante y sus actividades extracurriculares son destacadas. Es cinturón negro (Sabon) III Dan (Taekwondo), practicó krav magá, toca piano y violín, además de que es buzo certificada. Una de sus ambiciones era aprender español.

“Tomé cinco años de clases de francés en la secundaria y considero que eso me ayudó mucho al tratar de aprender español. Con eso dicho, en casa había tomado unas clases muy básicas del idioma, pero considero que no fueron lo suficiente, y que nada va a foguearte tanto como compartir un ambiente con hispanohablantes 100% del tiempo. Lo único que hubiera deseado es haberme quedado más tiempo, para hacer más sólido mi entendimiento, pero estoy consciente de que mejoré”.

 

La experiencia en general fue 10/10, y Zoe la recomienda a todas las personas interesadas en formar parte de una familia multicultural, experimentar un estilo de vida simple y ecológico y, por supuesto, aprender sobre agricultura sostenible y desarrollo de las comunidades.

“Lo que más me gustó fueron las personas. Es un lugar único porque todos te hacen sentir bienvenida, están dispuestos a hablarte y a conocerte y terminas queriendo quedarte por más tiempo. De hecho me siento un poco celosa al recordar que mis compañeros estarán juntos por cuatro años, pero sé que los puedo contactar cuando quiera y visitarlos”.

 

En general, me llevo una gran impresión de Costa Rica. Es un hermoso ejemplo para el resto del mundo sobre cómo vivir y cómo ser más sostenible. No tengo nada más que experiencias positivas: amé la comida, amé el clima, lo amé todo”.

 

Para terminar, Parham regresará a casa en Missouri y luego se mudará a Colorado para trabajar en el Parque Nacional de las Montañas Rocosas por tres meses. Allí se encargará de construir y mantener senderos recreacionales en los terrenos públicos, especialmente en los bosques que rodean al parque.

“Luego de esto debo volver a la universidad para graduarme en mayo de 2019. Como meta a largo plazo, quiero caminar a través del Sistema Nacional de Senderos de Estados Unidos, atravesando desde la frontera con México en California hasta el límite con Canadá en Washington. Toma alrededor de 5 meses realizarlo, pero es algo que me ha rondado por la mente desde hace varios años”.

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