Los siete secretos de una empresa ética y exitosa

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 14 de Febrero de 2013

Empredurismo se escribe con E de EARTH. Así, a lo largo de los años, la Universidad ha visto florecer los más diversos proyectos empresariales entre los estudiantes, para quienes su compañía se convierte en uno de los pilares fundamentales durante su educación universitaria. Pocas instituciones en el mundo, aun aquellas que se dedican exclusivamente a la enseñanza de administración de empresas, ofrecen en sus programas la posibilidad de crear una compañía real con todos los retos que eso implica.

Karibu, empresa creada con la misión de “proveer servicios turísticos de calidad con actividades innovadoras”, ha sido una de las más rentables en la historia de EARTH. Conformada por los estudiantes de la Promoción 2014 Aloyce Gonzaga Lekuton (Kenia), Amos Montreuil Jean (Haití), Karina Paola Poveda Coto (Costa Rica), Marisla Patricia Rivera Paz (Guatemala), Marybell Muñoz y Julio César Gómez Palacios (Colombia), esta compañía de agroturismo comenzó a andar cuando sus fundadores cursaban su segundo año.

Con recorridos en inglés y español por los jardines etnobotánico y periurbano en el campus de Guácimo, y actividades como sesiones de aromaterapia y de relajación, el proyecto generó dinero suficiente como para pagar el préstamo inicial otorgado por la Universidad con el respectivo interés, así como los costos de operación, y proveerles utilidades de más de US$1300 a cada uno de sus integrantes.

Asimismo, como explica Karina Paula, integrante de Karibu: “También procuramos cuidar nuestro ambiente mitigando de cierta forma nuestra huella al sembrar cien árboles en la zona de Volio, Talamanca. Siempre tuvimos un compromiso social muy fuerte, realizando capacitaciones gratuitas y donaciones de materiales a escuelas y colegios, además visitando y compartiendo experiencias con un grupo de mujeres indígenas de la zona de Talamanca”. Por supuesto, en un negocio ético no todo gira sobre dinero y ganancias sin fines sociales.

Turistas disfrutando de un tour con Karibu.

Los integrantes de Karibu comparten cuáles son los secretos que hicieron de esta empresa un ejemplo para los futuros emprendedores que se forman en la Universidad:

1.Respeto

En la multiculturalidad en que se desenvuelve la comunidad en EARTH, y que es la misma que se encuentra en un mundo globalizado, el respeto juega un papel fundamental. Como explica Aloyce: “En Karibu, somos seis socios de diferentes países, culturas y costumbres, por lo que el respeto fue lo más importante”.

2. Decisiones basadas en análisis estricto de mercado

Amos asegura que “el gran error que han cometido muchos proyectos empresariales dentro de la Universidad es no tomar en cuenta el análisis de mercado que hicieron en sus estudios de factibilidad. Nosotros, como empresa de agroecoturismo, establecimos los meses en los cuales la demanda internacional de tours y talleres es baja en la Universidad. Así, nos enfocamos en ese tiempo al turismo local promoviendo precios más accesibles en centros de pensionados, escuelas de la zona y otros. Con eso, pudimos seguir generando ingresos de otras fuentes que no fueran solamente del programa de turismo educacional de la Universidad”.

3.Trabajo en equipo

“Casi todo lo hacíamos juntos y no había ningún socio más importante que el otro, todos somos iguales y nos llevamos como hermanos”, afima Aloyce, cuando recuerda la relación con sus compañeros de trabajo.

Karina Paula también coincide en este punto: “Más que un grupo formamos un equipo de trabajo, en el cual cada uno tenía sus labores específicas, pero todos apoyábamos en las diversas áreas de la empresa con el fin de aprender y llevar un equilibrio en la carga de trabajo”.

4. Responsabilidad

Unido al trabajo en equipo, va la responsabilidad que cada uno de los estudiantes debió desempeñar. Como explica Amos, “al inicio, se le asignó a cada miembro una responsabilidad gerencial dentro de la compañía con la idea de que se sintiera parte del proceso productivo”.

Sin embargo, en Karibu fueron más allá y decidieron compartir todas las responsabilidades para ponerse en los zapatos del otro y confiar aun más entre ellos mismos. “Se hizo una rotación mensual de los puestos para que cada uno conociera todo el entorno de la empresa”, aclara Amos.

A la responsabilidad dentro de la empresa, se unió en igual de condiciones la responsabilidad social y ambiental con su entorno. Según manifiesta Karina Paula: “Siempre creímos que cada cosa que hiciéramos debería tener un impacto positivo, que nos trajera beneficios a nosotros y a nuestro entorno. Por esta razón decidimos enfocarnos en la divulgación de técnicas de producción alternativas como lo es la hidroponía, o el rescate del conocimiento ancestral envuelto en las plantas medicinales. Además, apoyamos a pequeños artesanos de cada uno de nuestros países de origen al comprar sus artesanías a un precio justo y dándolos a conocer a nuestros visitantes”.

5. Uso de redes sociales

Los integrantes de Karibu le dieron un papel protagónico a las redes sociales y a los blogs. Aloyce explica que, con ayuda de sus socios, hicieron una página de Facebook (Karibu Company) y un blog para comunicarse con sus clientes. “Gente que nunca había escuchado hablar de EARTH decidió venir”, afirma Amos. Además, las redes les sirvieron como retroalimentación: “Los clientes nos decían cómo les parecían los tours y talleres y dejaban ideas para que mejoráramos”.

6. Reconocimiento del esfuerzo de los miembros de la empresa

Según explica Amos, “eso fue lo más importante en la convivencia empresarial de Karibu. En cada reunión, reservábamos un espacio en el cual cada miembro le reconocía al otro un esfuerzo particular. Eso permitió una mejor convivencia laboral y unir esfuerzos para el cumplimiento de los objetivos”.

“Eso fue algo básico”, concuerda Karina Paula. “La comunicación constante y la retroalimentación de actitudes y labores por todo el equipo hicieron que mejoráramos día tras día nuestro desempeño”.

7. Amor por lo que se hace

No hay mayor garantía de que uno siempre dará lo mejor que cuando ama lo que hace. “Tener una buena organización interna, y además personas comprometidas y enamoradas de la idea del proyecto, facilitó que cada cosa que hiciéramos se potencializara”, afirma Karina Paula, como un ingrediente secreto de la fórmula de una empresa exitosa, tanto económica, como social y ambientalmente.

Aloyce también coincide en que la dedicación que surgió de este amor por el agroturismo marcó la diferencia: En Karibu, cada uno de los socios amaba lo que estaba haciendo, por lo que era la persona ideal para el puesto”.

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5 Comments

  1. Allan E. Rubio dice:

    Excelente artículo. Los felicito por su iniciativa y les agradezco también por todos esos detalles importantes que marcan la diferencia entre lo que es una empresa más y una empresa exitosa de verdad. Tenemos mucho que aprender, hacer y dar. Felicidades y gracias por compartir su experiencia con todos nosotros. Abrazos y saludos desde Honduras.
    Allan E. Rubio
    Promoción Earth´99

  2. Gloria Espinoza dice:

    Me encantó el artículo. También quiero felicitar a estos muchachos porque todas las herramientas descritas son las que les ayudarán a desepeñarse en otros ambientes de trabajo que no son tan idílicos como la universidad. Exitos en todo lo que emprendan.

  3. Mónica dice:

    Muchas felicidades por el proyecto tan novedoso. Gracias por compartir sus secretos y esperamos poderlos aplicar. Saludos y que su éxito se multiplique y magnifique.

  4. Julius Mbuga dice:

    Excelente idea llena de creatividad donde hay poco por donde maniobrar una idea nueva. Muchos proyectos han sido repetidos pero ustedes han inovado algo diferente. Muchas felicidades.

  5. Alberto Maldonado dice:

    esta muy bueno el proyecto, nuevas ideas. eso es lo que impulsa el éxito.

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