¡Abracemos nuestra propia dignidad!

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 16 de Noviembre de 2021

Una de nuestras estudiantes durante la celebración.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos... Esta es la frase introductoria de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero ¿qué significa exactamente la dignidad? y, ¿por qué hablamos de esta cualidad en EARTH?

El 27 de octubre, la comunidad EARTH se reunió para celebrar el Día Global de la Dignidad, un espacio seguro en el que, a través de las historias de los invitados e invitadas especiales, se contestan estas preguntas, desde la empatía, el amor y la valentía.

Te contamos una pincelada de las intervenciones de nuestros invitados de este año:

Mauricio Artiñano y la autoempatía

 Desde muy joven, Mauricio ha trabajado por defender los derechos humanos de las personas en diferentes partes del mundo. Trabajó en Misiones de Paz de la ONU en países como Sudán del Sur, Somalia y Colombia y en Costa Rica, su país, ayudó a crear la iniciativa “A que sembrás un árbol” y fue co-fundador de Chepecletas, una empresa social que impulsa la recuperación urbana de San José.

Retrato de Mauricio Artiñano.

“Es importante que pensemos en cómo podemos ser el tipo de personas que pasan de la indignación a la acción, para que una persona, una familia o una comunidad puedan alcanzar su potencial de cambiar y contribuir al mundo”, dice a todos y todas quienes le escuchan.

Aunque Mauricio ha dedicado su vida a defender la dignidad de los demás, hace poco hizo una pausa para mirar hacia adentro, para encontrase consigo mismo y para darse cuenta de que la compasión, el cariño y el perdón que le mostramos a los otros, lo debemos aplicar en el trato que nos damos a nosotros mismos.

Al ser VIH positivo y parte del colectivo LGBTQ+, ha tenido que derrumbar estigmas sociales para poder aceptarse y amarse a sí mismo, para poder defender y abrazar su propia dignidad, y para generar consciencia sobre el virus y la discriminación que se sufre alrededor de él. “A veces cuando hablamos de dignidad, hablamos sobre otras personas, pero yo quisiera que hablemos sobre la dignidad propia… En los últimos meses me he dado cuenta de que para cambiar al mundo es necesario primero, cambiarse a uno mismo”.

 Luciana Alvarado y el valor de las pequeñas acciones

Luciana en los Juegos Olímpicos.

En los Juegos Olímpicos Tokio 2020, fuimos testigos de una serie de reivindicaciones sociales que se manifestaron a través del deporte, acciones en las que muchos atletas protestaron por medio de gestos que a veces parecen pequeños, pero que llevan consigo todo un discurso político y social que busca romper con estigmas, alzar la voz de poblaciones que han sido maltratadas y reconocer los derechos de todas las personas. Vimos a la gimnasta Simone Biles poniendo como prioridad a su salud mental; vimos a 29 atletas – llenos de historias – formar parte del Equipo Olímpico de Refugiados y poner en evidencia los contextos complicados en sus países de origen; vimos a la lanzadora de peso Raven Saunders recibir su medalla y alzar los brazos en forma de X por el colectivo LGBTQ+, las minorías negras y las personas que sufren enfermedades mentales; y vimos a la gimnasta costarricense Luciana Alvarado poner una rodilla en el piso, la cabeza hacia atrás y levantar el puño derecho en una de sus rutinas, como una señal de apoyo al movimiento Black Lives Matter, que surgió después del asesinato de varias personas negras por la brutalidad policial.

Luciana, la primera atleta que representa a Costa Rica en la gimnasia olímpica, proviene de una familia afrocaribeña y por eso, este gesto para ella era sumamente personal, aunque la decisión de ejecutarlo fuese arriesgada debido a que el Comité Olímpico sanciona este tipo de acciones.

La comunidad EARTH escuchó su historia.

“Lo hice porque siento que es importante reconocer y apoyar a todas las personas que están a nuestro alrededor y que no están siendo tratadas como merecen, a muchas no se les reconoce su dignidad, su valor como seres humanos, como por ejemplo la comunidad afrodescendiente en todo el mundo, que tiene una historia de mucha violencia. A través de plataformas como las redes sociales hemos podido ver de primera mano estas injusticias. Incorporé este movimiento en mi rutina porque mi objetivo era dar un mensaje de amor, de respeto, de justicia y de libertad. También para honrar mis raíces”, contó Luciana a la comunidad EARTH durante su participación en el evento.

Aziz Safi y los largos caminos hacia una vida digna

Afganistán tiene más de 40 años de estar en guerra y debido a eso, según ACNUR, más de 3.5 millones de afganos han tenido que dejar sus hogares para buscar refugio y salvaguardar sus vidas. Este año los talibanes, un régimen fundamentalista y considerado por muchos, terrorista, tomó el poder del país, amenazando contra los derechos fundamentales de todas las personas y dejando como resultado, un flujo migratorio todavía mayor.

Retrato de Aziz.

Aziz es uno de los jóvenes que tuvo que hacer una travesía larga y peligrosa para llegar hasta España, un país que lo ha acogido y en el que ha comenzado una vida nueva. Desde el momento en el que los talibanes lo amenazaron de muerte por no cumplir con un mandato, Aziz tuvo que huir de su país, y caminando durante tres años, atravesó docenas de fronteras en las que muchas veces sus derechos más básicos fueron negados. No fue fácil, Aziz se recuerda a sí mismo caminando durante días, en pleno invierno, por las montañas de Bosnia; encerrado en una cárcel de Bulgaria; con hambre en una estación abandonada de Serbia. Recuerda también la cara de otros niños, mujeres y hombres que, como él, huían de sus países con el objetivo de tener una vida digna, en un entorno pacífico.

“Desde niño, yo no recuerdo nunca haber tenido tranquilidad en mi país. No me sentía seguro. Sentía que la gente no podía salir a la calle, a estudiar, a trabajar. Es así, los talibanes entran a cualquier lugar y matan a las personas. Yo huí de mi país y no he visto a mi familia desde entonces”, cuenta Aziz, quien también habla sobre lo mucho que desea que sus seres queridos y las personas de su país puedan tener lo que él tiene hoy: paz, la certeza de que hay un techo que lo cubre y lo sostiene, la libertad de salir a la calle sin miedo, listo para ser lo que quiera ser.

Una cualidad con la que nacemos

Roly Choque (Promoción 2021, Bolivia) compartió un mensaje sobre un valor intrínseco que adquirimos al nacer. Somos dignos simplemente por ser y estar en el mundo, sin importar nuestra procedencia, el color de nuestra piel, nuestras preferencias o género. Con todas nuestras diferencias, somos igual de merecedores del respeto, el amor y una vida digna.

“Nos corresponde a nosotros abrir nuestra mente y nuestro corazón para comprender lo que han pasado nuestros compañeros, nuestros amigos, nuestras madres… Todos debemos tener empatía. El universo de una persona se extiende hasta donde su conocimiento se lo permite, si no abrimos nuestra mente para conocer el mundo de otra persona, nuestra vida se queda estancada, pero si lo hacemos, más vamos a poder crecer”, compartió Roly.

Además de la participación de estos invitados con sus increíbles historias, el cantautor Alejandro Elizondo entonó canciones y junto a su guitarra y sus letras, resaltó el valor de la dignidad de todos y todas. Por otro lado, la sicóloga Fabiola Alfaro habló sobre la importancia de la salud mental para resguardar nuestro bienestar individual y colectivo.

Agradecemos a las y los invitados especiales por compartir sus historias y sus mensajes y a nuestra comunidad EARTH, por llevar en alto los valores que nos identifican y que buscan, ante todo, que la dignidad sea un valor respetado para todas las personas, de cualquier parte del mundo.