Jorge Arce: Tesoro de la Universidad EARTH

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 22 de junio de 2018

Jorge Alejo Arce Portuguéz nació en Orosi, un distrito del cantón de Paraíso de Cartago, Costa Rica, el 24 de abril de 1951 de la familia de un campesino y una ama de casa; es el del medio de seis hermanos (dos mayores y tres menores).

De tierra de cafetaleros –aunque nunca se acostumbró a beber café- don Jorge Arce se dio cuenta que tenía aptitud para la enseñanza tras ingresar a un programa voluntario de educación para adultos en la secundaria. Allí atendía en su mayoría a adultos mayores y adolescentes que no habían podido estudiar y, tras enseñarles a leer y escribir, además les ayudaba a sacar el diploma de primaria.

Ciertamente en estos inicios, no tenía idea de que se convertiría en un pilar de la enseñanza en la Universidad EARTH.

Tras trabajar dos años en la imprenta, Arce ahorró lo suficiente para iniciar sus estudios universitarios en la Universidad de Costa Rica, donde se graduó como agrónomo.

Luego, fue funcionario del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) por 11 años, en la unidad de recursos fitogenéticos, financiado por investigadores alemanes. Acá, trabajó en pro de la conservación de semillas y especies nativas del trópico húmedo centroamericano.

Un día, leyendo el periódico, vio un anuncio sobre una universidad nueva, que estaba reclutando profesores, y solo envió su información “por curiosidad”, relata entre risas.

Finalmente y ante todo pronóstico, lo llamaron a entrevistarse para seis meses después, ofrecerle el puesto.

“Nunca me imaginé pensionarme aquí. Sobre todo porque cuando llegué y comencé a trabajar, pensé seriamente en renunciar. Era muy duro, las condiciones eran adversas. Sufríamos muchos cortes de electricidad y no había teléfono. Teníamos que viajar a Guácimo o Guápiles para realizar una llamada. Era una verdadera calamidad”, dice Arce.

Don Jorge señala la dureza de la época pues sus hijos, Melissa y Jesús, estaban pequeños durante los primeros años en su nuevo trabajo y su esposa, María Lucrecia, debía quedarse en su casa en Cartago atendiéndolos, hasta que Arce llegaba los viernes solo para irse nuevamente el lunes por la mañana. Este es un viaje que ha hecho incontables veces durante los últimos 28 años.

En esas casi tres décadas, Arce ha enseñado cultivos tropicales, producción de cultivos tropicales y manejo sostenible de cultivos tropicales, además de fruticultura tropical y el curso de experiencia de trabajo.

A sus 67 años, se mantiene saludable y en una excelente condición física. Ha sido amante de la comida saludable y partidario de la dieta sana toda su vida.

Aparte, desde siempre ha sido partidario de las famosas “mejengas” (partidos de futbol), donde ha podido compartir con estudiantes y funcionarios desde 1990 todas las semanas, hasta el 2018.

En su tiempo libre, aparte de hacer deporte, Arce disfruta de leer y pasear a sus perros, Canela y Negro.

Para don Jorge, lo más importante que aprendió en estos años de trayectoria son las lecciones de vida: “la parte académica, todo el conocimiento enciclopédico que uno pueda adquirir me parece muy bien, pero las lecciones de vida es lo más importante. Todo lo que yo aprendo de los estudiantes es muchísimo. Ellos muchas veces son los mejores maestros, porque le enseñan a uno a apreciar la vida”, dice.

¿Qué viene ahora para Jorge Arce? Dedicarse a proyectos personales de turismo ecológico y disfrutar de merecido tiempo libre con su esposa e hijos. Su último mes de trabajo en EARTH sería agosto y aunque no sabe si seguirá ligado con la universidad, está dispuesto a ayudar cuando lo necesiten.