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Somos el paso del jaguar

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 28 de Agosto de 2017

El Proyecto para la Promoción del Manejo Participativo en la Conservación de la Biodiversidad (Proyecto MAPCOBIO) es una alianza entre el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) del Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica (MINAE) y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). Como uno de sus objetivos de investigación, el proyecto busca promover la participación activa de la ciudadanía en la conservación de las especies silvestres.

El campus de la Universidad EARTH fue seleccionado como parte de los esfuerzos del proyecto y, desde 2015, se colocaron cámaras en nuestra reserva que dejaron agradables sorpresas –que revelaremos más adelante- a la hora de revisar el material.

Monitoreo Ambiental Participativo

El MAP es la actividad en la cual se involucra a los miembros de una comunidad en la recopilación y análisis de información ambiental.

En esta actividad pueden participar todos los ciudadanos interesados en cooperar en las diferentes etapas del monitoreo ambiental, así como la empresa privada. También, pueden participar las instituciones o las entidades con interés en los resultados del estudio.

¿Qué es MAPCOBIO?

Los funcionarios del SINAC escogieron a la Universidad EARTH, el Parque Nacional Tortuguero, el Refugio de Vida Silvestre Barra del Colorado y Lomas de Sierpe - Tierra Grande, como los lugares ideales para colocar cámaras trampa en el Área de Conservación Tortuguero (ACTo). Foto: SINAC

Los funcionarios del SINAC escogieron a la Universidad EARTH, el Parque Nacional Tortuguero, el Refugio de Vida Silvestre Barra del Colorado y Lomas de Sierpe – Tierra Grande, como los lugares ideales para colocar cámaras trampa en el Área de Conservación Tortuguero (ACTo). Foto: SINAC

“El proyecto MAPCOBIO lo que busca es hacer partícipe a la gente para que conozca las especies que tienen en su finca, casa, reservas aledañas, etc. Debido a que los resultados son meramente visuales, se les da mucha validez. También se quiso tomar en cuenta los vacíos que existen en esta materia a nivel nacional”, menciona Joaquín Vargas, encargado de las cámaras en el Área de Conservación Tortuguero y funcionario del SINAC-MINAE.

Para formar un equipo de trabajo como este, JICA recibió una propuesta por parte del gobierno de Costa Rica. Una vez aprobada, enviaron a los funcionarios del SINAC a Japón para capacitarse en Monitoreo Ambiental.

En Costa Rica hubo una capacitación que incluyó qué es una cámara trampa, cómo se han desarrollado en Costa Rica, cómo utilizarlas y programarlas, su instalación en el campo y finalmente, tras obtener los datos, cómo almacenarlos en la computadora y ordenarlos en Excel para luego analizarlos.

Al regresar a Costa Rica, ya con los conocimientos en el manejo de las cámaras trampa, se asignaron a 11 personas (una por cada área de conservación en nuestro país) que sirvieran como enlace principal.

Para Masaki Osawa, Asesor Principal del Proyecto MAPCOBIO por parte del JICA, el MAP tiene dos objetivos importantes: el primero es actualizar los datos como país en materia de biodiversidad, tener conteos actuales de fauna silvestre. Con esto, en un lapso se puede determinar el estado de la biodiversidad en el territorio nacional y así los gobiernos son capaces de tomar las decisiones de conservación necesarias con respecto a lo que posee.
El segundo punto es aumentar el interés del habitante en la conservación de la biodiversidad, sobre todo la que está cerca de su comunidad.

MAPCOBIO preparó un manual para el monitoreo participativo de vertebrados terrestres a través de cámaras trampa en Costa Rica. Descárgalo aquí.

¿Cómo funcionan las cámaras trampa?

Se dividen en dos tipos, las que toman video y las que capturan fotografías.
Los aparatos tienen un sensor de calor y de movimiento. Al percibir la presencia de un animal, se activan y graban un corto de 10 segundos, o toman una fotografía. “Estas cámaras son muy sensibles”, menciona Johana Hurtado, consultora contratada por SINAC para el análisis de los resultados del proyecto. “Muchas veces con el viento o hasta con la caída de una hoja se activan”.

Esta misma sensibilidad hace que el análisis de la información sea más arduo. Las tomas deben revisarse una por una, los 10 segundos y muchas veces el animal aparece hasta el final del video. Para el proyecto MAPCOBIO, Johana debió revisar más de 23 mil videos, “y no todos nos servían”, aclara Hurtado.

Por suerte, para tabular la información, se diseñaron unas hojas de Excel con listas de especies que pueden aparecer por zona, en las que nada más se debía marcar la casilla correspondiente al animal visto. Aunado a esto, con la ayuda de un programa, se obtenían los metadatos de las tarjetas de memoria de la cámara para facilidad de almacenamiento.

Resultados del proyecto MAPCOBIO

Según Johana Hurtado, en el primer muestreo, se inventarió casi el 80% de las especies terrestres registradas en el país. Además, seis (de las 11) áreas de conservación registraron jaguares y todos los felinos de Costa Rica, incluso los que son más complicados de ver en circunstancias normales.

Según Johana Hurtado, en el primer muestreo, se inventarió casi el 80% de las especies terrestres registradas en el país. Además, seis (de las 11) áreas de conservación registraron jaguares y todos los felinos de Costa Rica, incluso los que son más complicados de ver en circunstancias normales.

El análisis en EARTH

En las primeras imágenes captadas el año pasado, las especies más abundantes fueron los pizotes (Nasua narica), zorros pelones (Didelphis marsupialis), guatusas (Dasyprocta punctata), coyotes (Canis latrans), manigordos (Leopardus pardalis), armadillos (Dasypus novemcinctus), venado cola blanca (Odocoileus virginianus), tolomucos (Eira barbara), mono carablanca (Cebus imitator),  mapache (Procyon lotor) y el jaguar (Panthera onca).

Resultados visuales de la investigación con cámara trampa, entre las que destaca el jaguar (Panthera onca) con una cría.

EARTH sumó sus esfuerzos propios al estudio con cámara trampa e instaló cuatro dispositivos más, además de un estudio piloto en el campus EARTH La Flor.
La reserva Escalera del Mono mide 668 hectáreas y hace 45 – 50 años estuvo sujeta a aprovechamiento forestal. Actualmente, su bosque es denominado como secundario tardío aunque tiene zonas con bosque secundario temprano. También, desde el punto de vista metodológico, se le puede considerar como un bosque primario intervenido porque de alguna manera contiene una composición de especies de árboles grandes.

La Universidad utiliza cámaras Reconyx Hyperfire Infrared HC600 que solo captura fotografías. Utilizan 24 baterías (12 recargables) y se cambian cada ocho a diez días. También se utilizan cámaras de la marca Bushnell y Cuddeback.

Adolfo Artavia (Promoción 2008, Costa Rica) con el apoyo del profesor Víctor Morales, decidió colocar cuatro cámaras más en la reserva, para comenzar una segunda etapa en la investigación este 2017. Desde años anteriores, Adolfo ha liderado importantes investigaciones en el estudio de fauna.

“Dentro de la Universidad, las cámaras se encuentran: en la reserva Escalera del Mono, en un sendero porque se sabe que algunos mamíferos pasan por donde los hombres; y cerca al casco central, para ver cuáles especies son más plásticas (que no temen estar donde el ser humano)”, dice Morales.

Las cámaras son tratadas con alcohol para eliminar el rastro de olor humano y evitar que los animales no se acerquen.

Este es el jaguar encontrado en 2017. Se avistó tres veces más, pero aún se está determinando si es el mismo espécimen o si se trata de varios.

Actualmente hay aproximadamente 20 registros de jaguar en las diferentes cámaras, y todos corresponden al mismo individuo.

En este segundo tramo de la investigación en 2017, también se realizó el registro de un jaguar, que para los investigadores es un hallazgo muy importante.

“El jaguar es una especie difícil, y sus requerimientos de hábitat son muy complicados, así que ver un jaguar en estas condiciones indica o que el hábitat está bien o que hay buenas condiciones de presa para el depredador. Ellos son una especie sombrilla, por lo que se supone que si se conserva el jaguar, se conservan otro montón de animales”, dice Johana Hurtado.

Dentro del campus, EARTH logró establecer los principios del MAP al involucrar a la comunidad interna en la investigación de mamíferos con cámaras trampa: los funcionarios de seguridad se encargan de ayudar a determinar los mejores lugares para colocar los aparatos por su conocimiento a profundidad de las instalaciones; los estudiantes, como parte del curso de experiencia de trabajo; los encargados de fincas; otros profesores; funcionarios y más.

“Uno de los principales motivos de participar en estos estudios consisten en involucrar más a los estudiantes en cuanto al manejo de fauna. Queremos que ellos entiendan de forma experiencial la dinámica de la misma y sensibilizarse en cuanto a su protección y manejo, además de que se gradúen como agrónomos con algún tipo de experiencia en el manejo de fauna. Este monitoreo es un trabajo muy significativo porque, poco a poco, se ira involucrado gente como apoyo. En este tipo de proyectos una sola persona no puede lograrlo todo”, aclara el profesor Morales.

Todos los participantes coinciden en la importancia del MAP, tanto en áreas protegidas, como espacios no protegidos.

“Lo importante es dar a conocer, en este caso, la reserva. Si no conocemos qué hay, difícilmente podríamos protegerla. Es interesante e importante saber que compartimos el campus con un montón de especies silvestres, y que estas no representan ningún riesgo para las personas.
También sirve para generar conciencia sobre la existencia de las especies y ser precavidos a la hora de transitar por la carretera y en la zona en general”,
dice el graduado Adolfo Artavia.

JICA, por otro lado, espera que la información se divulgue para garantizar la seguridad de las cámaras. Para ellos, la grabación de material garantiza contenido que llevará a los gobiernos a tomar más acciones en materia de conservación de la biodiversidad.

Para Joaquín de MAPCOBIO, la idea es obtener datos más gruesos, las distribuciones de los hábitats potenciales, disturbados, dónde hay y no hay especies y por qué. La idea es poder extender la iniciativa por 10 años para obtener bastante información.

“Queremos que las personas valoren lo que tienen y adquieran un sentido de pertenencia. Que digan ‘mi finca sirve como hábitat de la vida silvestre, somos el paso del jaguar’. Y que esto eventualmente les lleve a tener algún beneficio, que se consoliden programas claros para el manejo de las especies. Esa es, para mí, la importancia del proyecto”.

Para más información sobre el Monitoreo Ambiental Participativo, puedes unirte al grupo Estudios con cámaras trampa en Costa Rica en Facebook.

Lee el informe del proyecto MAPCOBIO aquí.

Referencias utilizadas para la realización de este artículo.