Trayendo esperanza a los barrios de Kenia

Archivado en: Historias EARTH
Fecha: 15 de junio de 2016

Las estudiantes becadas por la Fundación MasterCard, Purity Muthomi (Promoción 2017, Kenia) y Phenny Omondi (Promoción 2017, Kenia) son coterráneas y tienen clara la problemática de su país.
El año pasado decidieron participar con un proyecto en el Hult Prize – impulsado por una fundación que busca crear y financiar proyectos de jóvenes emprendedores de diferentes universidades – cuyo tema fue “ciudades sobrepobladas”.

Sin embargo, no lograron alcanzar las semifinales, por lo que a finales del año pasado cuando recibieron la invitación para participar en el Wege Prize, decidieron que lo iban a intentar de nuevo.

Así surgió Kenyan Youth for Circular Economy (KYCE), una propuesta de modelo de economía circular en Kibera, el asentamiento informal más grande de Kenia (con más de un millón de habitantes) como un modelo auto sostenible para países en desarrollo.

Phenny Omondi (Promoción 2017, Kenia) y Purity Kendy (Promoción 2016, Kenia)

Phenny Omondi (Promoción 2017, Kenia) y Purity Kendy (Promoción 2016, Kenia)

A mediados de mayo se dio la premiación final en la que KYCE obtuvo el segundo lugar, adjudicándose $10.000 como capital para iniciar la implementación del proyecto.

Hablamos con Phenny y Purity, quienes nos contaron más de su idea, cómo nació y los próximos pasos para KYCE.

¿Cómo nació la idea?

Purity: Todo empezó con nosotras dos, que vimos el concurso en internet. La competición requería un equipo de cinco personas y, además, se necesitaba que fueran de diferentes facultades. Como yo no conocía más personas, Phenny se encargó de reclutar al resto del equipo.

Phenny: El año pasado fui a una conferencia en Nueva York donde conocí al resto del equipo, y nos mantuvimos en contacto porque somos kenianas todas. Así que cuando decidimos participar, pensé en ellas.

El resto de las integrantes son Lydiah Mpyisi, Lavender Micalo, Kathleen Muraya y Stephanie Ageng’o

¿Qué las motivó a participar de nuevo?

Phenny: En el Hult Prize no pasamos a las semifinales, pero nosotras le tenemos muchísima fe a este proyecto. Don Daniel Sherrard (el preboste de la Universidad) nos envió un correo invitándonos a participar; Purity lo leyó por su lado, yo por el mío y cuando nos vimos, fue como una explosión ¡pensamos en lo mismo!, que debíamos intentarlo nuevamente.

El proyecto

El proyecto consiste en la implementación de distintos factores que ayuden a la economía de Kibera a salir adelante, pero que cierre todos los ciclos de producción. Tanto Purity como Phenny destacan la importancia de no dejar “cabos sueltos” en la realización de las diferentes actividades.

Phenny: En Kibera hay mucha gente que no tiene inodoros, así que compran bolsas plásticas normales y depositan sus desechos y la tiran donde caiga, sobre todo en uno de los ríos más importantes que es el río Nairobi. 

Tenemos como patrocinadores una empresa que se llama People. Ellos venden bolsas biodegradables para depositar los desechos humanos y eso se utiliza luego para hacer fertilizantes. Sólo que ellos no saben cómo aprovecharlo al máximo, así que queremos comprarle el fertilizante para aplicarlo a un jardín que tenemos, y de esa forma impactamos positivamente la salud.

Purity: Tenemos también un biodigestor al cual queremos inyectarle desechos líquidos y que se use como fuente de electricidad. Esa es una forma en que podemos colaborar en la disminución de crimen, utilizando esta energía para iluminar la ciudad.

También trabajaremos en los botaderos de basura, con patrocinadores a los que les podemos vender los desechos reciclables o reutilizables, y luego de recuperar los basureros, hacer un jardín urbano. Gracias a esto ayudamos al sector social generando empleo para los miembros de la comunidad. Todo de manera sostenible.

La premiación:

Purity: Estoy segura que estábamos más nerviosas que las chicas que fueron allá. Me veía confundida y no pude almorzar. Recibimos la noticia con mucha alegría.

Phenny: Yo lloré. Ese día me desperté y me senté en la computadora para leer sobre las presentaciones. Por cierto, había muy buenos proyectos. Teníamos una idea de los demás porque leímos resúmenes en la página, pero al verlos exponer, uno entiende más y piensa “wow, tal vez no lo vamos a lograr”. Lo más importante era poder explicar bien lo que queríamos.

Purity: La idea era poder vender bien el proyecto, que se viera profesional, ganarse la confianza de los jurados.

Phenny: Nuestra expositora fue una de nuestras compañeras, quien es de Kibera, y eso tuvo un peso importante. También, el hecho de que fuéramos del mismo país y que fuéramos todas mujeres influyó.

Las dos integrantes del grupo KYCE que recibieron el premio al segundo lugar en el Wege Prize.

Las dos integrantes del grupo KYCE que recibieron el premio al segundo lugar en el Wege Prize.

Retos:

Por supuesto que el camino para armar KYCE no fue nada fácil. Las diferencias de horario eran bastante amplias entre las concursantes, con Phenny y Purity en Costa Rica, una de las compañeras en Kenia (nueve horas adelante) y tres compañeras en Estados Unidos (dos horas atrás).

Además, debían hacer malabares con el horario de clases y cumplir con sus deberes propios.

Phenny: De los principales retos, aparte de la diferencia horaria y el cansancio, creo que también encontramos diferencias de opinión. Todas somos de diferentes carreras y nuestras experiencias individuales nos dan la oportunidad de saber qué se puede hacer y qué no, porque obviamente no tenemos experiencia en todo.

Próximos pasos:

Phenny: Tuvimos una reunión hace una semana y nos repartimos tareas. Con respecto al dinero, se hace una repartición equitativa del premio del cual el 75% va para el proyecto. La idea no es ganar el premio y dejar KYCE olvidado, sobre todo después de tanto esfuerzo.

Purity: Lo que tenemos que hacer ahora es invertir en patentar la idea, y la creación de un sitio web y un logo.
Necesitamos bastante inversión para seguir dándole forma al proyecto, y obviamente esto es una ayuda para que crezca.

El esfuerzo y la dedicación de ambas es notable y su amor por su idea y su país es claramente el motor de su planteamiento.

Al cerrar, Purity dice: “La clave es ser disciplinada, teníamos que cancelar cosas que hubiéramos querido hacer. A veces no teníamos tiempo ni para ir a la piscina a nadar, pero es un sacrificio que lo vale, uno lo siente, todo viene del corazón y cuando quieres hacer algo por esa comunidad, hasta dormirse tarde y la diversión pasan a otro plano”.