¿Cómo cuidamos la salud mental de todos y todas en EARTH?

Archivado en: Noticias EARTH
Fecha: 29 de septiembre de 2020

En marzo, cuando comenzó la pandemia, no teníamos noción del tiempo que nos iba a tomar acostumbrarnos a una nueva normalidad. En ese entonces, ni siquiera sabíamos que unas semanas después, estaríamos usando el término “nueva normalidad” como parte de nuestro proceso de adaptación y resiliencia. En ambos Campus de EARTH, funcionarios, facultad y estudiantes cambiaron por completo sus estilos de vida. Docenas de funcionarios adoptaron el teletrabajo para continuar con sus tareas, la facultad adaptó cada curso a la virtualidad, los funcionarios de la Finca Comercial comenzaron a seguir protocolos cada vez más rigurosos y las y los estudiantes no solo se adaptaron a las herramientas digitales, sino que también se acostumbraron a la idea de vivir aislados dentro del Campus de Guácimo, con tal de salvaguardar su salud.

Un grupo de estudiantes africanas se reúne para hablar sobre cómo ayudar a las mujeres de su comunidad.

Un grupo de estudiantes africanas se reúne para hablar sobre cómo ayudar a las mujeres de su comunidad.

El confinamiento no ha sido fácil para nadie, sin embargo, cada miembro de la comunidad EARTH se ha esforzado por entablar vínculos sanos, por crear espacios seguros para la expresión colectiva e individual y por cuidarse las unos a los otros bajo la consigna de que, unidos a la distancia, saldremos adelante. El papel que ha jugado la Unidad de Asuntos Estudiantiles ha sido esencial para cuidar la salud mental de todos y todas, principalmente de las y los estudiantes. Según Jorge Barahona, sicólogo de la Universidad, la primera decisión importante que tomaron desde un inicio fue escuchar y tomar en cuenta la opinión de las y los jóvenes a través de espacios en donde se promueve el diálogo.

“Desde el principio, comenzamos a reunirnos con las y los líderes de los grupos organizados, como el Consejo Estudiantil, los grupos religiosos, las organizaciones de la comunidad africana, el Círculo de Mujeres, el Triángulo de Hombres, entre otros grupos que nos ayudaron a tomar medidas en las primeras semanas y en la actualidad. Dentro de todo, decidimos facilitar espacios de crecimiento personal. Así nació un programa al que llamamos “Conectemos a distancia” y en el que se comenzaron a generar talleres presenciales, con no más de seis personas, en los que los mismos estudiantes impartían clases de yoga, dibujo o baile. También creamos espacios virtuales para dar charlas y talleres sobre diferentes temas. La necesidad que vimos era hacer que la búsqueda de soluciones fuera participativa”, explica Barahona.

El sicólogo Jorge Barahona acompaña a estudiantes que pasan por un proceso de duelo.

El sicólogo Jorge Barahona acompaña a estudiantes que pasan por un proceso de duelo.

Las actividades han ido cambiando según las condiciones que se viven dentro y fuera del campus con respecto a la pandemia, pero la atención sicológica se ha mantenido durante los siete días de la semana y durante todos estos meses. Según Jorge, ha habido un incremento considerable en la cantidad de estudiantes que solicitan atención y, por tanto, gracias al financiamiento de la Fundación Mastercard, ahora la sicóloga Marta Arrieta forma parte del equipo. Ambos profesionales tienen una agenda completa y trabajan con esmero, junto a los estudiantes y junto a los funcionarios de Asuntos Estudiantiles y Recursos Humanos, por crear esos espacios seguros y trabajar temas como la ansiedad, la depresión y el duelo. Las y los funcionarios también han podido formar parte de talleres virtuales como meditación, manejo de estrés y nutrición balanceada. Además, los trabajadores de la Finca Comercial que han tenido que hacer cuarentena con una orden sanitaria, han recibido atención sicológica para poder sobrepasar con más tranquilidad ese duro momento.

A pesar de todo, la pandemia nos ha traído una infinidad de cosas positivas, nos ha recordado que, en los tiempos convulsos, nos podemos apoyar como comunidad, crecer como familia y expandir nuestros vínculos a través de abrazos a la distancia.