AquaCalaf: cómo traer abundancia en tiempos de sequía

Archivado en: Noticias EARTH
Fecha: 26 de junio de 2020

Cuando Khaalid Ahmed Awali (Promoción 2018, Somalilandia) se dio cuenta de que había sido admitido en la Universidad EARTH hace seis años, recuerda que el mundo paró por un momento y que no sabía qué hacer con tanta felicidad. Todo fue aún mejor cuando se dio cuenta de que su amigo, Saeed Mohamud Farah (Promoción 2018, Somalilandia) también había sido admitido en la Universidad. Ambos obtuvieron una beca completa de la Fundación Mastercard. Juntos se prepararon para viajar a Costa Rica y formarse como ingenieros agrónomos y juntos regresaron a su país en el 2017 para hacer la pasantía profesional que todos los estudiantes de EARTH realizan en su tercer año de carrera.

Khaalid y Saeed en el terreno en el que desarrollan su proyecto.

Khaalid y Saeed en el terreno en el que desarrollan su proyecto.

Cuando llegaron, Somalilandia estaba seca. Según la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), en abril del 2017 más de 135 mil personas habían tenido que abandonar sus hogares para buscar refugio y seguridad alimentaria. En el 2011, una sequía provocó la muerte de 250 mil personas de la región. Khaalid y Saeed lo han visto y lo han vivido y por eso, con los conocimientos adquiridos en EARTH, querían, ante todo, buscar una solución para un problema que atenta contra la vida de millones de personas en el llamado “Cuerno Africano”.

Miembros de la comunidad aprenden sobre el modelo que los graduados desarrollan.

Miembros de la comunidad aprenden sobre el modelo que los graduados desarrollan.

Todas las preguntas que se hicieron en los tres meses de pasantía fueron contestadas cuando regresaron a Costa Rica para terminar la carrera y hacer realidad su Proyecto de Graduación. Tomando en cuenta que la economía de su país depende de la exportación y la producción animal, Khaalid y Saeed tenían la certeza de que una solución factible era sembrar Mulato II, un tipo de pasto que es resistente a los cambios climáticos de la zona, que puede sobrevivir con poca agua y en condiciones extremas. Investigaron tres tipos de brachiarias durante su Proyecto de Graduación, hasta que concluyeron que el forraje del mulato II puede crecer en su país y que además, puede ser cortado, almacenado y utilizado en los tiempos más duros de las sequías constantes.

Al regresar a Somalilandia en el 2018, decidieron hacer realidad su proyecto. Gracias a un fondo otorgado por la Fundación Mastercard y al apoyo de un productor local que les cedió un terreno para trabajar, nació AquaCalaf. “Queremos que la gente entienda que es importante almacenar forraje ahora, cuando hay lluvia, porque en cualquier momento vamos a tener otra sequía. Lo que estamos creando es un modelo que las personas puedan replicar en otros lugares. Más de 100 personas nos han visitado para aprender y trabajar con nosotros. Queremos que comprendan que ellos pueden plantar sus propios forrajes y tener mejores técnicas de producción. Si lo hacen así,  tendrían menores problemas durante las sequías”, menciona Khaalid.

Mulato II es el tipo de forraje que siembran en el terreno.

En somalí, “calaf” significa “comida” o “lo que está reservado para tí”. Khaalid dice que su proyecto busca reservar alimento especial para los animales en  tiempos de sequía. Así es como también pueden reafirmar la seguridad alimentaria y la economía de las comunidades rurales de su país. Actualmente, después de siete meses de trabajo en terreno, el forraje crece y las ideas también. Khalid y Saeed son dos ejemplos de los líderes que el mundo necesita para hacer frente a los problemas globales y para crear un mundo mejor para todos y todas.